¿Vives con alguien narcisista?

Narciso era un joven que atraía por su increíble belleza. Orgullosamente, rechazaba a jóvenes y muchachas que buscaban despertar su interés y solo tenía ojos para ese joven que había descubierto en reflejo del agua, al inclinarse a beber en una fuente.

El mito de Narciso, enamorado de su propia imagen, dio origen al concepto de narcisismo, un trastorno de personalidad que caracteriza a las personas que mantienen un obsesivo interés en sí mismos y únicamente persiguen metas egoístas.

Exageran sus logros y talentos, viven preocupados por las fantasías de éxito, poder, belleza, inteligencia o amor ideal. Una persona narcisista puede reaccionar a la crítica con sentimientos de rabia, vergüenza o humillación.

Tienen expectativas irracionales de que los traten de manera favorable para sí y se aprovechan de otros para lograr sus propias metas. Buscan atención y admiración constantes, desdeñan los sentimientos de los demás y cuentan con poca capacidad para sentir empatía.

Difícilmente, una persona narcisista pueda comprender su conducta, dado que está excesivamente preocupada por sí, que no suele haber lugar para la opinión de terceros, incluso de los más allegados.

El especialista señala, además, que “estas personas suelen colocarse como centro de los vínculos, intentando que los otros orbiten a su alrededor o en relación a sus deseos.

Todo esto trae los imaginables conflictos con los demás ya que, inevitablemente, chocan con la autoestima de aquel que no acepte estas condiciones vinculares. Por ello, tienden a crear relaciones de sometimiento”.

Se desconoce la causa de este trastorno. Se considera que las experiencias tempranas en la vida, como una crianza particularmente insensible, favorecen su desarrollo. La psicoterapia puede ayudar a la persona a relacionarse con otros de una manera más positiva y compasiva.

Si en tu grupo de amigos, en tu familia o tal vez en quien comparte tu departamento encuentras que reúne estas características, estás frente a un narcisista.