Soltería: los temores más frecuentes a la hora de volver a buscar una pareja

¿Ser soltero es una elección? La realidad es que la soltería a veces se elige, pero en algunas ocasiones, la vida la pone ante nosotros tras la ruptura de un vínculo.

No es fácil pasar de estar acompañado a estar solo. Transitar el camino con la posibilidad de volver a empezar trae muchas dudas e incertidumbres.

Tanto hombres como mujeres se enfrentan a la soledad y comparten los mismos dilemas, conflictos y miedos; esto no es una cuestión de género. Pero… ¿cuáles son los miedos más frecuentes que pueden aparecer?

Algunas personas quedan en pareja para evitar estar solas y así no son felices tampoco. (Foto: Shutterstock)

Algunas personas quedan en pareja para evitar estar solas y así no son felices tampoco. (Foto: Shutterstock)

Además, agrega: “Entenderse y convivir con uno mismo es importante para no tener que huir de la soledad, por eso algunas personas quedan en pareja para evitar estar solas y así no son felices tampoco”.

La especialista explica que el miedo a la soltería tiene que ver con el fantasma de no volver a construir una pareja, que también se relaciona con la incertidumbre al futuro.

Otros temores tienen que ver con: no saber cómo comenzar nuevamente una aventura; no saber cómo relacionarse; estar “fuera de onda” o sentir miedo a contraer enfermedades sexuales por establecer un nuevo contacto.

Es importante emprender aventuras y animarse a hacer cosas que antes no nos animamos por temor.

“Los planteos más frecuentes a nivel sexual se relacionan con el no saber qué hacer, como si hubiera un manual que indique lo que hay o no que hacer. Reencontrarse con el cuerpo y con los cambios que sucedieron en él, y el miedo a no gustar y a lo que va opinar el otro, son los más comunes”, explica Wapñarsky.

La especialista asegura que el temor a retomar la vida sexual es frecuente, pero animarse a seguir practicando la sexualidad es una manera de ayudarse y a estar bien con uno mismo, y aunque uno no esté acompañado, puede hacerlo con parejas ocasionales o encuentros casuales.

“Estos miedos pueden apagar el deseo lo que provoca muchas veces no tomar riesgos y sentirnos paralizarnos”, afirma, y finaliza: “Es importante emprender aventuras y animarse a hacer cosas que antes no nos animamos por temor”.