¿Qué implicaciones tiene ser madre o padre?

Ser madre o padre no es una tarea sencilla. De hecho, a veces puede resultar agotador. Pero también es muy gratificante y reconfortante.

Tener un hijo es una gran responsabilidad. Es algo que te cambia la vida, pues te conviertes en el encargado de cuidar, educar y proporcionar mucho amor a un pequeño bebé que, con el tiempo, pasa a ser un niño y después un adulto. De modo que le debes acompañar y apoyar a lo largo de todas estas etapas del desarrollo.

¿Qué implicaciones tiene ser madre o padre?

Ser madre o padre es un trabajo de 24 horas que dura toda la vida. Al principio, las exigencias son mucho mayores, pues ocuparse de un bebé implica cambiar los hábitos cotidianos para satisfacer las necesidades básicas del recién nacido. De hecho, asumir esta nueva responsabilidad supone tener que redistribuir y cambiar:

  • La forma de organizarse.
  • La vida laboral.Hijo abrazo a su padre y madre tumbados en el suelo.
  • La vida en pareja.
  • El tiempo de ocio.

Además, los primeros meses es normal sentirse inseguro y plantearse muchas dudas sobre temas relacionados con los conocimientos y destrezas que se requieren para cuidar a un bebé.

Pero lo verdaderamente importante para que un niño crezca feliz y equilibradamente sano es encargarse de cubrir estos dos componentes vitales:

  • La atención. Mostrar disponibilidad y conceder ayuda siempre que se precise, de manera que el hijo se sienta seguro y protegido.
  • El cariño. Proporcionar amor incondicional, actuando con sensibilidad y afecto.

De este modo, se forma una relación de apego seguro, que es indispensable para el buen desarrollo de las personas.

Pero las funciones maternas y paternas van cambiando a medida que el hijo crece. De hecho, este cada vez es más independiente y hay que saber adaptarse a las circunstancias y a las nuevas demandas del mismo, de forma que uno se preocupa siempre por ellos, aún cuando son adultos.

Madre y padre desayunando felices con su hija.

¿Qué significa ser madre o padre?

Por tanto, con base en lo anteriormente comentado, ser madre o padre significa crear un fuerte vínculo afectivo con una persona a lo largo de todo el ciclo vital. Lo cual conlleva:

  • Cuidarlos cuando son bebés y niños.
  • Lidiar con ellos en la adolescencia.
  • Experimentar el síndrome del nido vacío, es decir, la salida de los hijos del hogar.
  • Reencontrarse con ellos a través de los nietos.

Es decir, introducirse en el mundo de la maternidad y de la paternidad es un gran proyecto, lleno de implicaciones personales y emocionales, en el que uno se compromete a ser el principal educador y el modelo a seguir para los hijos.

¿Qué es ser una familia?

Como hemos visto hasta ahora, la maternidad o la paternidad no consiste únicamente en traer un hijo al mundo, sino que hay que ocuparse de ejercer durante toda la vida como una fuente de apoyo y estabilidad.

Por tanto, la familia no se forma por lazos de sangre, sino por las relaciones estrechas que se crean entre madres, padres e hijos, caracterizadas por el cariño y la atención continua.

Así, la familia se compone de aquellos seres queridos con los que se establecen los mayores vínculos emocionales. Por ello, son imprescindibles para el desarrollo integral de cualquier persona.