Qué cuidados hay que tener cuando los bebés eligen sus alimentos y se los llevan a la boca

A partir de los seis meses, los bebés empiezan a incorporar alimentos sólidos junto con la lactancia materna o artificial.

Históricamente se le daban papillas de diferentes consistencias con comidas más parecidas a la leche. No obstante, en los últimos tiempos empezó a surgir la moda llamada ‘Baby Led Weaning’.

Esta tendencia, que empezó a surgir en 2016 en Reino Unido, es una nueva forma de transición que incentiva a los bebés a incorporar comidas según su preferencia, es decir, mediante la autorregulación.

Pueden decidir cuánto, cómo y qué comer, pero además la propuesta es que los elijan. Los alimentos se les ponen delante limpios y en trozos más bien grandes para que los tomen con las manos y se los lleven a la boca.

Cuáles son las medidas a tener en cuenta para la práctica de BLW seguro:

– La edad para arrancar es a partir de los 6 meses, momento en que el bebé ya se sienta solo y se mantiene erguido. También perdió el reflejo de extrusión, por el cual los chicos sacan la lengua y escupen todo lo que les llega a la boca.

– Hay que ofrecer alimentos de consistencia blanda, en forma de bastones alargados. “O sea, esto no es más que puré en forma de bastón, a fin de que el bebé lo gestione solo. Debe sobresalir del puño del bebé para llevarlo a la boca y manipularlo con seguridad”, puntualizó.

Nunca dar alimentos duros, ni esféricos (maní, frutos secos, arvejas). Estos sí son peligrosos, ya que pueden aspirarlos y bloquear las vías respiratorias. En caso de que el producto sea blando, pero esférico (como tomates cherry o uvas) debe ser cortado longitudinalmente para su consumo.

Los defensores del método BLW destacan entre sus ventajas que previene la obesidad desde el comienzo de la alimentación porque al comer a demanda, los chicos ingieren solo la cantidad de alimento que su cuerpo necesita; permite incluir al bebé a la mesa familiar; brinda mayor confianza y autonomía; se aprende a distinguir los sabores, colores y texturas reales de los alimentos; y mejora la coordinación y masticación y favorece al desarrollo.

Por eso, lo que hoy plantean los pediatras en todo el mundo es que hay que saber a qué bebés indicarles esta modalidad y a cuáles. Además subrayaron que la incorporación de productos sólidos no sea radical.

Algunos estudios apuntan a que la variedad en la alimentación no siempre es un beneficio de esta tendencia.

Un estudio concluyó que los bebés preferían los carbohidratos y elegían las partes dulces, más que las verduras y los salados. En otra investigación se detectó un grado de disminución del índice de masa corporal en los niños que hicieron BLW, bajaban de peso a diferencia de los que incorporaban papillas y seguían con la leche materna.

Por eso, esta tendencia propone que los padres que se decidan por este tipo de alimentación tomen un curso de primeros auxilios y saber bien el manejo de asfixias en los bebés. “En realidad todos deberíamos hacerlo porque nadie está exento”, remarcó el experto.

¿Cómo actuar ante un caso de asfixia en un nene?

A los niños que no caminan hay que darles golpes entre los omóplatos en la espalda. Deben ser cinco bien fuertes combinados con cinco compresiones en el centro del tórax entre las tetillas.

Como las costillas de los bebés son muy flexibles, no están osificadas y son mayor parte de cartílago el tórax se puede oprimir con tanta facilidad que puede comprimir y aumentar la presión en los pulmones para que el objeto extraño sea expulsado. Además, hay que controlar siempre la boca a ver si está allí el objeto.

Ya cuando empiezan a caminar y son más grandes, se debe realizar la conocida maniobra de Heimlich, que consiste en poner el puño de la región umbilical (del ombligo) y comprimir fuerte hacia dentro y arriba en dirección a la nuca del chico varias veces para que el objeto salga hacia fuera.