Ocho estrategias para que la ansiedad sexual no destruya tu primera vez con alguien

Una relación nueva está llena de promesas e ilusiones. Uno de los momentos más esperados e importantes es la primera vez en el dormitorio. Pero esa ocasión puede arruinarse fácilmente por culpa de la ansiedad sexual.

Los nervios previos a la primera vez que se tienen relaciones íntimas con otra persona son causados por diversos motivos, desde la presión autoimpuesta de satisfacer a la otra persona, al miedo a no estar a la altura de las circunstancias o no cumplir con las expectativas del otro.

Es normal que los primeros encuentros no sean tan espectaculares debido a que no se conocen los gustos ni preferencias de la otra persona (hecho que puede poner nervioso a más de uno) y es necesario un período de adaptación en algunos casos.

No obstante, en la mayoría de las situaciones esa ansiedad no supone un problema o se resuelve de manera espontánea en las siguientes relaciones cuando ya existe una confianza.

Esta ansiedad suele ser más frecuente entre personas jóvenes, adolescentes o primera juventud, y entre adultos que llevan un tiempo de inactividad sexual o que se separaron después de una relación larga.

Independientemente de cuándo ocurra, lo que puede suceder es que el nerviosismo bloquea la capacidad de sentir y esto hacer que sea complicado mantener el nivel de excitación.

En ese caso, es probable que aparezcan problemas como la pérdida de la erección, falta de lubricación o dificultad para alcanzar el orgasmo. Es por eso que lo mejor es relajarse y disfrutar del momento.

Hay estrategias que pueden ser de gran utilidad cuando los nervios y la ansiedad se apoderan de uno:

No te marques metas ni objetivos. liberate de la presión para dejar que las cosas pasen y fluyan.

Disfrutá de cada pequeño momento, desde los gestos, las caricias y los mimos. Centrarte en las cosas buenas te va a ayudar a vivir el momento y a no dejar que las preocupaciones invadan la situación.

No pierdas nunca el sentido del humor. Cuando una fantasía no sale bien u ocurre algún momento incómodo o chistoso en las relaciones íntimas lo mejor que se puede hacer es sacarle hierro al asunto y verlo con humor.

La risa es un gran afrodisíaco que te va a ayudar además a destensar los momentos te generar complicidad con el otro.

Practicá solo. Para poder disfrutar de los encuentros sexuales es necesario conocerse a uno mismo.

Confía en tus habilidades y tu capacidad de aprender.

Date un tiempo. Acuerdate que se necesita un tiempo de adaptación a una nueva pareja sexual y que la primera vez perfecta ocurre en la gran pantalla.

Ayuda al otro si ves que está nervioso. No te enojes, muéstrate comprensivo para que la otra persona confíe en ti y se relaje.

Olvidate de impresionar y dedicate a disfrutar.