La dislexia nos interpela: la importancia de su marco legislativo

Durante mucho tiempo, hablar de dislexia era hablar de un síntoma indicador de una problemática que afectaba el progreso de algunos chicos en edad escolar. Hoy en día, la tendencia es catalogarla como una disfunción neurobiológica.

Según estimaciones mundiales, entre el 10 y 15% de la población puede presentar uno de los trastornos del aprendizaje más frecuentes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la dislexia como un trastorno propio de la lectura a raíz de problemas para identificar los sonidos del habla y para comprender cómo estos se relacionan con las letras y las palabras (decodificación).

Su rasgo principal es una dificultad específica y significativa de lectura que no puede explicarse únicamente por la edad mental o problemas de precisión visual, entre otras causas.

Entre el 10 y 15% de la población puede presentar uno de los trastornos del aprendizaje más frecuentes

Entre el 10 y 15% de la población puede presentar uno de los trastornos del aprendizaje más frecuentes

Con el tiempo valoramos las cosas que nos llenan el alma. Cuando un niño sonríe, ese gesto invisible para algunos, es un tesoro para muchos otros.

Las DEA, son las alteraciones de base neurobiológica, que afectan a los procesos cognitivos relacionados con el lenguaje, la lectura, la escritura y/o el cálculo matemático, con implicaciones significativas, leves, moderadas o graves en el ámbito escolar. La más conocida es la dislexia.

Muchos niños y niñas, sufren con dolor silencioso esta situación. Sin embargo, cada día avanzamos en vencer ese estigma, ese prejuicio infundado. Es solo una manera de aprender distinta.

Grandes personas como Steve Jobs, Steven Spielberg, Walt Disney, Albert Einstein, John Irving, entre otros, padecieron dislexia.

Las DEA son las alteraciones de base neurobiológica (Shutterstock)

Las DEA son las alteraciones de base neurobiológica (Shutterstock)