La dieta «keto» que cautiva a los famosos no incluye los permitidos

Muchas celebrities declararon haberla adoptado y perdido muchos kilos gracias a ella.

Se trata de la dieta cetogénica (o dieta keto) , un plan alimentario que permite rápidamente disminuir la glucosa del organismo para provocar pérdida de peso y un mejor control de la diabetes tipo 2, que se produce cuando el cuerpo no produce o no usa bien la insulina.

Ciertamente, varios estudios avalan su eficacia y su seguridad para cierto tipo de pacientes.

«Se volvió muy común para perder peso o para controlar enfermedades como la diabetes tipo 2«, dijo Jonathan Little, profesor asociado de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Ejercicio de la Universidad canadiense y autor principal del estudio.

«Consiste en comer alimentos ricos en grasas, moderados en proteínas, pero muy bajos en carbohidratos, lo que hace que el cuerpo entre en un estado llamado cetosis«.

Little reconoce que puede ser muy efectiva porque una vez que el cuerpo está en cetosis y no tiene suficiente glucosa como combustible, la química del organismo cambia y comienza a quemar sus reservas de grasa en forma acelerada.

Esto conduce a la pérdida de peso y puede ayudar a revertir los síntomas de enfermedades como la diabetes tipo 2.

Queríamos comprender qué sucede con la fisiología del cuerpo una vez que se reintroduce una dosis de glucosa al terminar la dieta cetogénica

Lo que se viene a descubrir ahora es que para que este tratamiento tenga éxito y resulte saludable debe ser hecho cumpliendo estrictamente las indicaciones dadas por los profesionales.

Concretamente: no hay lugar en este plan para el esperado plato, incluso, día “permitido”, que se respeta en muchos regímenes. Esta costumbre propia de muchos planes alimentarios resulta una especie de alivio que las personas que deben seguir planes alimentarios estrictos.

Ese único plato rico en carbohidratos, azúcares o grasas es para quien hace dieta una especie de recreo, como un oasis en el que es posible renovar energías y seguir adhiriéndose al régimen.

Es algo que los médicos recomiendan y que ayuda a conseguir las metas. Sin embargo, la dieta cetogénica, parece ser la excepción.

Una nueva investigación realizada por científicos del campus Okanagan de la Universidad de British Columbia, Canadá, afirma que hasta puede resultar peligroso: una sola dosis de 75 gramos de glucosa -el equivalente a una botella grande de gaseosa, bebida azucarada o un plato de papas fritas- introducida en una alimentación alta en grasas y baja en carbohidratos puede provocar daños en los vasos sanguíneos.

«Queríamos comprender qué sucede con la fisiología del cuerpo una vez que se reintroduce una dosis de glucosa al terminar la dieta cetogénica», dice Cody Durrer, estudiante de doctorado de UBC Okanagan y primer autor del estudio.

«Se sabe que la alteración de la tolerancia a esta sustancia y los picos en los niveles de azúcar en la sangre, están asociados con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. 

Tenía sentido, entonces, observar lo que estaba sucediendo en el sistema circulatorio después de una subida abrupta».

Sobre el estudio

Los investigadores reclutaron a nueve hombres jóvenes sanos y les pidieron que consumieran una bebida de glucosa de 75 gramos antes y después de una dieta de siete días con alto contenido de grasas y carbohidratos.

El menú consistía en un 70 por ciento de grasa, un 10 por ciento de carbohidratos y un 20 por ciento de proteína, similar a la de un plan cetogénico como los que se indican actualmente.

«Originalmente pensamos que íbamos a encontrar respuestas inflamatorias o una tolerancia reducida a la glucosa en sangre», dice Durrer. «Lo que hallamos en su lugar fueron biomarcadores que sugieren que las paredes de los vasos estaban siendo dañadas por el repentino aumento de la glucosa», reconoció.

Little dice que lo más probable es que el daño se produzca por la propia respuesta metabólica al exceso de azúcar, lo que hace que las células de los vasos sanguíneos se desprendan y posiblemente mueran.

«A pesar de que estos eran hombres jóvenes sanos, los resultados de sus análisis después de consumir la bebida azucarada parecían provenir de alguien con mala salud cardiovascular«, agrega Little. «Fue alarmante», concluyó.

Los investigadores señalan que con solo nueve personas incluidas en el estudio, se necesita más trabajo para verificar sus hallazgos, pero que los resultados deberían darles una pausa en la dieta keto cuando se le incluye el famoso “permitido”.