Estuviste lavando mal estas frutas y verduras hasta ahora

Una alimentación en la que estén presentes las verduras y las frutas ayuda a tener una mejor salud. De hecho, la recomendación de los expertos es consumir entre 5 y 10 piezas de estos alimentos de forma diaria.

Por lo general las frutas y verduras se consumen crudas por lo que es necesario aprender a lavar y desinfectar bien este tipo de alimentos. Y si bien la mayoría de gente los lava, en algunas ocasiones no se hace como corresponde para que quede perfectamente limpio o para que dure por más tiempo.

Este es un listado de ellos:

Frambuesas: Tienes que tener en cuenta que si las compras frescas duran alrededor de un día.

Para que mantengan su aroma y su consistencia, hay que solo sumergirlas en agua muy delicadamente porque son muy frágiles y escurrirlas rápido porque sino pierden el aroma. Se les da una limpieza mejor cuando las vayas a comer.

Cerezas: Lo ideal es guardarlas con el tallo, como cualquier fruta que lo tenga. Después de lavarlas con cuidado bajo el grifo ya se puede quitar.

Bananas: Es mejor limpiar la cáscara porque la agarras con la mano y se puede traspasar alguna bacteria. Lo mismo ocurre con el melón o la sandía.

Huevos: En este caso, es a la inversa. No se lavan porque eso le hace perder su protección natural. Si lo vas a cocer el agua hirviendo o cualquier factor de cocción elimina cualquier tipo de sustancia.

Ten presente que nunca debe flotar en el agua, para saber si es comestible o no fijate si va a la superficie, sí es que sí es que tiene aire adentro y podría estar comprometido.

Verduras con hojas: Como la lechuga, la espinaca o la acelga. Descarta las hojas que no vas a usar y las lavas una por una para quitar cualquier rastro de tierra, luego, las sumerges por unos minutos en agua.

Champiñones: Primero sumergelos en un bol con agua antes de enjuagarlos en agua corriente y secarlos después con papel de cocina. Aunque es preferible que no abuses del agua, es mejor eliminar manualmente los restos de tierra.

Puerros: Primero es mejor que rebanes las raíces, que es donde más tierra va a tener. Luego se quita hoja por hoja y se lava de forma individual y al llegar al bulbo ahi si quieres lo cortas al medio o sino no, porque te queda limpio. Al tironear de cada hoja se va peleando una parte del bulbo.

Papa: Al contrario de lo que se afirma, no es necesario que estén sumergidas más tiempo que el resto de los vegetales.

Lo que sí debes hacer es sacar bien la zona que puede haber brotes porque hay una sustancia que se llama solanina que es tóxica.

Entonces cuando pelas la papa y en la zona después de pelarla ves un orificio de un tono verdoso es conveniente con un cuchillo de punto sacarla para no desaprovechar tanto el tubérculo, sino con un cuchillo común cortas una feta y eso lo elimina.

Por la humedad propia van a tender a brotar aunque no haya tierra. Si está muy reblandecida es preferible descartarla