¿Estás cansado? Estas son las formas más simples de recargar las pilas

A veces se fuerza demasiado «la máquina» y el agotamiento llega para no irse más.

Cuando está situación se sostiene por mucho tiempo, llega un momento en que te cansas de estar todo el día fatigado y sin energías. Parece un círculo vicioso del que no se puede salir.

Pero en ese punto ya no se trata de simple fatiga, sino que entras en un estado en el que te sentís vulnerable y frustrado por no poder cumplir con los objetivos cotidianos.

Para salir de ese bucle, aplica estas técnicas

– Piensa primero en ti. Si necesitas descansar hazlo sin sentirte culpable. Todo el mundo necesita un tiempo de relax al día y para uno mismo, no significa que hagas menos o que descuides tus obligaciones, sino que priorizas tu salud física y mental. Disfruta de los instantes de soledad, ocio y bienestar.

– Aprende a depositar energía en lo que puedas controlar. Aunque no lo creas, invertir en causas imposibles desgasta mucho. Céntrate en exclusiva en aquello que está a tu alcance, que eres capaz de controlar y que realmente vayas a poder cumplir. Te evitará muchos dolores de cabeza y te ahorrará energía.

– Controla tus expectativas. Ponerse metas está muy bien, pero no si son inalcanzables. Planteate objetivos realistas, porque de otro modo te frustrarás al no poder alcanzarlos. La sensación de fracaso reiterada te cansará.

– Escucha a tu cuerpo y mente. El organismo humano es sabio y da señales claras cuando se lo sobre exige. Presta atención a esos indicios y haz algo para bajar un cambio. Si no haces caso de lo que tu cuerpo y mente te dicen el agotamiento se acumulará aún más.

– Elabora estrategias para cuando estás cansado. Desconectar del presente y centrarse en ti mismo es esencial para dejar el estrés atrás.

A cada uno le funciona algo distinto, para unos es salir a caminar, otros es aprender a soltar y a decir que no o escuchar música. Descubre cuáles son los mecanismos que más se adaptan a vos y ponlos en práctica.

– Céntrate en el hoy y el ahora. Vivir el momento implica, entre otras cosas, saber escuchar el propio cuerpo para darle aquello que necesita en cada instante. Si estás cansado, duerme o quédate en casa y deja los planes que programaste para otro día.