En Escocia, recetan caminatas y observación de aves como tratamiento

A fines del año pasado, trascendió que Cande Tinelli logró superar su anorexia gracias a la equinoterapia.

Esto es solo un ejemplo de que cada vez se utilizan más opciones terapéuticas poco convencionales para complementar los tratamiento de las enfermedades.

En Escocia creen en las distintas alternativas que brinda la ciencia y los médicos empezaron a recetar actividades más “naturales” como caminatas por la playa, escalada u observación de aves para tratar afecciones como la diabetes, el estrés, las patologías cardiovasculares o las enfermedades mentales.

No se trata de que la naturaleza reemplace los tratamientos médicos sino que son complementos que suman a los mismos. De ese modo, los pacientes tienen a su disposición listados de rutas adecuadas para realizar caminatas al aire libre y de pájaros y plantas que buscar en los distintos caminos.

Los profesionales buscan involucrar de alguna manera a las personas en sus tratamientos y darles una sensación de control sobre su salud. Por eso, aspiran a que otras regiones del Reino Unido y del mundo pongan en práctica esta iniciativa.

“Hay tanta evidencia de que la naturaleza es buena para nosotros, y esta es una forma sencilla de hacer que la gente esté en el exterior y experimente la naturaleza en una ciudad o en un lugar más salvaje como Shetland”, destacan.

En 2008, las Naciones Unidas (ONU) anunció que por primera vez en la historia de la humanidad la gente vive más en las ciudades que en el campo.

Diez años después, la estresante vida urbana ya ocasiona consecuencias en la salud: la falta de actividad al aire libre se traduce en una multitud de personas con déficit de vitamina D (la que brinda el sol), depresión, estrés, ansiedad, y estilo de vida cada vez más sedentarios con tendencia al sobrepeso.