Disfonías crónicas y otros problemas de la voz: cuándo se requiere cirugía

Los profesionales de la voz son aquellos que necesitan de su voz para trabajar o los que la usan para expresar su arte.

En general una voz sana es aquella que logra las demandas vocales sin esfuerzo ni cambios en la calidad de la misma. Para evitar los problemas que pueden aparecer con el uso abusivo de la voz se debe tener un buen conocimiento de cómo se produce y ser sensible a cualquier cambio.

Ante variaciones, la consulta temprana con los profesionales especialistas es indispensable: el equipo interdisciplinario formado por el médico laringólogo y el fonoaudiólogo está capacitado para proporcionar una atención eficaz al profesional de la voz.

Ellos lograrán diagnósticos y tratamientos adecuados de la voz hablada y cantada, junto con la participación de otras disciplinas de acuerdo a la complejidad que presente cada paciente.

Las patologías de la voz que necesiten ser sometidas a cirugía lo serán con microfonocirugía.

Estos son procedimientos delicados donde la experiencia del cirujano y el equipamiento tecnológico e instrumental es crucial. El rol del fonoaudiólogo es fundamental en el diagnóstico y rehabilitación, antes y después de una cirugía.

Este profesional desarrollará un programa pre y post quirúrgico para ayudar a recuperar la voz lo antes posible y al mismo tiempo irá incorporando las nociones de higiene vocal y las herramientas que evitarán la reaparición de disfunciones vocales en el futuro.

Dentro de esas herramientas será contemplado el calentamiento vocal (warm-up) antes de usar la voz y enfriamiento vocal (cool-down) después del uso intensivo de la voz.

El tratamiento vocal del paciente antes y después de la cirugía puede seguir estos pasos:

Dos sesiones de terapia vocal pre-quirúrgicas de tres a cinco días de reposo vocal después de la cirugía según el tipo de cirugía realizado y control médico y fonoaudiológico con videostroboscopía.

Según el resultado de ese control se retomará la terapia vocal a las tres semanas se realizará nuevo control. El paciente retomará su trabajo con la voz gradualmente y bajo estricta vigilancia del equipo profesional

¿Cuándo consultar por un problema en la voz?

Si la disfonía aparece después de abuso vocal o tos insistente, o durante una infección de vía respiratoria alta lo mejor es realizar reposo vocal. Si no se recupera después de un par de días es necesario consultar.

Por otra parte, ante cualquier cambio en la voz (esto vale para cualquier individuo, sea o no profesional de la voz) que dure más de dos semanas, es fundamental la consulta con el laringólogo.

Hay problemas en la voz que requieren reposo vocal absoluto y esto debe ser cumplido; otras veces, aún con un problema vocal, el paciente puede continuar trabajando con su voz pero cumpliendo con la indicación profesional sobre el tiempo en que puede usar su voz (ahorro vocal), la hidratación y el acompañamiento del fonoaudiólogo que le indicará los ejercicios específicos a realizar para no empeorar la patología e, inclusive, mejorarla aun usando la voz profesionalmente.

El diagnóstico de una patología vocal en el profesional de la voz se realiza con exhaustivo examen médico, videofibrolaringoscopía, videostroboscopía y un completo examen fonoaudiológico perceptual y objetivo.

Las afecciones más comunes son: laringitis por abuso vocal, hemorragias, deshidratación, laringitis por reflujo gastroesofágico, nódulos, pólipos, quistes, entre otros.

Es importante considerar que la terapia vocal si está adecuadamente indicada puede, en algunos casos, resolver alguna patología de las cuerdas vocales (como nódulos, hipertonía laríngea) o puede mejorar la calidad de la voz o la emisión de la misma haciendo que el paciente llegue a la cirugía (si necesita de ella) en mejores condiciones.

El control laringológico periódico, el entrenamiento con un profesional especializado y la higiene vocal son fundamentales para mantener una voz sana como así también es importante prestar atención a la hidratación adecuada, al reposo de la voz, al reposo físico general y a la alimentación saludable.

La prevención es el mejor camino para una carrera profesional exitosa: incluye adecuado entrenamiento vocal, higiene vocal y aprender a reconocer por sí mismo los cambios en la voz.