De qué manera hay que caminar para bajar de peso

Especialistas del mundo aseguran que caminar dos horas por semana ayuda a perder paulatinamente los kilos de más, pero también a que el cerebro mejore, reduciendo las posibilidades de sufrir un accidente cardiovascular.

Es una de las actividades más relajantes y placenteras del mundo. No sólo distrae y oxigena nuestras mentes, sino que además nos permite conocer lugares nuevos y disfrutar del aire libre, algo muy recomendado para romper con la rutina cotidiana. Además, no sobreexige al cuerpo y tampoco requiere de grandes preparativos. Es un plan tentador, una manera óptima de estar activos.

Desde el punto de vista médico, pasear o caminar a paso medianamente rápido es muy beneficioso para el organismo. Las caminatas son un ejercicio que, sin ser muy exigente, impacta de un modo positivo en la salud de las personas. Tobias Erhardt, director de la carrera de Fisioterapia en un instituto de salud en la ciudad alemana de Karlsruhe, precisó al respecto: “Salir regularmente a caminar refuerza el sistema inmunológico, reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y baja los niveles de glucosa en sangre. Si practicamos además las ‘caminatas saludables’, sumamos pausas activas que hacen foco en la fuerza, el movimiento y la coordinación”.

Sin embargo, los principiantes deben tener ciertas cosas en cuenta: al principio, les costará un poco más que con otros deportes de alto impacto; y, es muy importante la postura. Los especialistas recomiendan “ponerse erguido, con los pies alineados a la cadera, los codos flexionados a 90 grados y los brazos abiertos”. Las zapatillas, advierten, son esenciales para la comodidad en esta actividad física.

En tanto, antes de comenzar, es necesario estirar los músculos, preferentemente durante cinco minutos, para prevenir lesiones. Una vez que se comienza a caminar, y si el objetivo es perder peso, la velocidad es clave: hay que realizar el ejercicio con un buen ritmo. Se pueden dar pasos largos, apretando los glúteos, y también es necesario aumentar la velocidad paulatinamente.

Otra cuestión a tener en cuenta, de acuerdo con los especialistas, es donde se camina: no es lo mismo hacerlo sobre césped que sobre asfalto, además el gasto calórico en mayor en superficies empinadas. Otra manera de quemar calorías es sumarle al cuerpo un peso adicional mientras se camina: puede ser llevar mancuernas o alguna tobillera para este tipo de actividad.

Subir y bajar escaleras de monumentos o edificios también hacen que la persona gaste más calorías durante el ejercicio. De esa manera, aumentará la capacidad de resistencia y se fortalecerán el abdomen, los glúteos y las piernas. Otra muy buena opción a considerar es intentar combinar caminata con running, es decir, caminar rápido, trotar por tramos cortos y aumentar la velocidad paulatinamente.

Según un estudio científico, las caminatas saludables también tienen un efecto positivo en la tensión arterial y psíquica. “Sin dudas, generan una regulación psíquica. Estar en contacto con la naturaleza, moverse, sentir los sonidos, los perfumes y poder sumar el aspecto social de una caminata en grupo hace que la sensación subjetiva de bienestar mejore en forma muy positiva”, dijo Erhardt.

Beneficios de las caminatas

  • Disminuye el riesgo de ser hipertenso.
  • Previene la aparición de diabetes.
  • Aumenta los niveles de Vitamina D.
  • Reduce el colesterol LDL.
  • Disminuye el estrés.
  • Ayuda a bajar de peso.
  • Evita la obesidad y los depósitos de celulitis.
  • Mejora la circulación.
  • Es bueno para los huesos.
  • Tonifica piernas, glúteos y abdominales.
  • Fortalece el corazón.

La actividad física, como caminar, es importante para controlar el peso, porque ayuda a quemar calorías: 30 minutos de caminata enérgica en la rutina diaria, quema alrededor de 150 calorías. Por supuesto, cuanto más se camine y más rápido sea el ritmo, más calorías se quemarán.