Cómo puedes planificar un cambio de trabajo de manera ordenada

Cuando llegaste a un punto en tu carrera y lugar de trabajo donde sientes profundamente la necesidad de un cambio, es importante considerar algunos puntos, para planificar la transición de una forma ordenada, conveniente para vos y tus empleadores independientemente de cómo haya sido tu relación.

Lo primero es hacerse tres preguntas clave, para diagnosticar si verdaderamente estás frente a la necesidad de hacer ese cambio, o tal vez sea solamente un arranque emocional que podrías analizar más tranquilamente.

Respóndete honestamente, con profundidad y certeza: ¿cuáles son los motivos reales por los que quiero cambiar?, ¿qué significa este cambio laboral, y qué sacrificaré para conseguir otro empleo? y ¿cómo sería un resultado exitoso en este proceso si se dieran las condiciones mínimas que anhelo?.

El siguiente paso tiene que ver con analizar muy claramente las posibilidades de hacer el cambio.

Para ello, la recomendación es que dispongas de un buen tiempo de análisis, para plantearte un escenario al estilo FODA (Fortalezas – Oportunidades – Debilidades – Amenazas) acerca de vos, para detectar los reforzadores que necesitás impulsar, así como aquello que te distingue y te sostiene.

En este punto, las preguntas que sugiero son: ¿con qué conocimientos cuento para salir al mercado?, ¿qué capacidades nuevas incorporé en los últimos dos años?, ¿cuál es mi talento?, ¿qué experiencia concreta y tangible hará la diferencia en el nuevo puesto? y ¿qué debilidades tengo para afrontar el cambio?.

Luego, preguntate ¿quiero cambiar por sueldo o por motivación?, ¿qué es lo que en verdad busco?, ¿qué experiencia personal necesito alcanzar?, ¿cómo quiero sentirme emocionalmente al hacer este cambio?, ¿qué pierdo y qué ganaría haciéndolo?.

Estas respuestas tienen que ver con tu parte emocional (hemisferio derecho del cerebro), para que, además de lo racional (hemisferio izquierdo), puedas animarte a sentir, intuir y vivenciar de antemano estos aspectos que son esenciales en todos los seres humanos.

Qué debes tener en cuenta con tu autoevaluación

Lo más importante es la honestidad brutal, no caigas en el auto engaño respecto a sus debilidades, así como la exaltación sin límites de sus fortalezas.

Fantasear no sirve en la planificación del cambio laboral; es necesario ser totalmente inflexible, crudo y fuerte con uno, para tener una radiografía lo más precisa del análisis anterior.

Un ejercicio sencillo para auto evaluarte, es ponerte una calificación entre 1 y 5 en los 7 aspectos esenciales que hoy se buscan en el mercado laboral:

1. Empatía y habilidades interpersonales.

2. Comunicación efectiva en todos los entornos.

3. Automotivación (felicidad, alegría y sentido del logro).

4. Autoliderazgo (impulso hacedor permanente sin necesidad de que lo estén incitando a moverse).

5. Total disposición para el trabajo en equipo.

6. Apertura completa para el mundo cambiante y flexible.

7. Parámetros reales de tu potencial (que incluye la remuneración promedio a un puesto igual sobre tu auto calificación).

Tu propia evaluación es muy útil.

Tu propia evaluación es muy útil.

Otros pasos importantes

Date a conocer: independientemente si buscas trabajo o no, es importante mantener activa tu presencia en el universo profesional donde te desempeñas, y en el que anhelas insertarte.

Utiliza tus redes sociales en forma cuidada y profesional; compartí contenido de interés; interactúa en grupos específicos; aporta tu opinión valiosa.

Entrénate en todo lo que te falta: esto incluye habilidades duras, blandas, inteligencia emocional y todo lo que contribuya a tu formación.

Tecnología, idiomas, oratoria, neuromarketing y comunicación son algunos de los aspectos en los que hoy tienes que ser muy fuerte, además de tus conocimientos de siempre o los que aprendiste en los estudios.

La edad es mental: muchas personas se quejan de que cuando pasan los 40 tienen muchas dificultades para conseguir otro empleo; por lo que deciden anclarse en el que tienen, por más que no se sienten a gusto ni motivados.

Esto es un error: aporta tu experiencia; busca alternativas; muévete todos los días por fuera de tu horario laboral para alcanzar ese objetivo que tanto te importa.

Establece redes de contactos: empieza con tus conocidos, expandí las redes hasta el tercer y cuarto grado de vínculos (esto es, por ejemplo, amigos de amigos de amigos), para hacerles saber que estás considerando un cambio laboral.

Organiza tus materiales de marca personal: desde el currículum bien presentado y completamente actualizado, hasta las referencias comprobables, testimonios de tu desempeño, fotografías profesionales y tarjetas personales con todos los datos.

Programa bien tu salida: Una vez que hayas decidido cambiar, acuerda los términos con tu empleador.

No dejes tu trabajo de un día para otro. Apoya la transición y busca acercar posiciones discordantes con tus empleadores: puede ser que todos nos necesitemos en algún momento.