¿Cómo prevenir el sedentarismo en los niños?

El sedentarismo en los niños es un problema que va en aumento y pone en riesgo tanto la salud física como mental.

Esto se evidencia en informes como los que presenta la Oficina de Salud Pública de Canadá, en los que solo 1 de cada 10 niños cumple con la expectativa de actividad física para la edad. Una de las explicaciones para este fenómeno es el uso excesivo de la tecnología.

No es un secreto que el estilo de vida sedentario tiene impacto negativo sobre las personas. Sin embargo, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, casi el 85% de la población no realiza actividad física alguna.

Si no quieres que tus hijos sean parte de esa peligrosa estadística, pon en práctica estas estrategias.

Tips para prevenir el sedentarismo en los niños

  • Encuentra actividades que disfruten. No tienes que inscribirlos en un deporte competitivo. Basta con que puedan nadar, montar en bicicleta o dar una clase de baile con frecuencia. Ayúdales a descubrir qué ejercicio físico les gusta más

  • Busca algo apropiado para la edad. En los primeros años, la motivación hacia el ejercicio será la diversión en familia. Con el paso del tiempo, irán cambiando las preferencias de los niños y podrán elegir por ellos mismos.
  • Limita el tiempo que pasan frente a una pantalla. Ya sea viendo la televisión, chateando o en un videojuego, los periodos deben estar restringidos. Sustituye estas actividades con caminatas, juegos y carreras de relevos.
  • Recuerda que eres el modelo. Incluye también el ejercicio como parte fundamental de tus rutinas diarias y aprovecha el tiempo para compartir, conversar y divertirte en familia.
  • Establece metas. Empieza con tiempos cortos y actividades sencillas que tus hijos puedan realizar fácilmente. Con el paso del tiempo y de la práctica, aumenta la duración y la intensidad. Alcanzar pequeños logros los motivará a seguir con ese hábito saludable.
  • Ten un plan B para los días lluviosos. Es conveniente que el ejercicio se realice en exteriores para potenciar sus efectos positivos y combatir el sedentarismo en los niños. Sin embargo, puedes tener una habitación o un espacio en casa que les permita moverse cuando el clima no es adecuado para salir.
  • Entiende su ritmo y sus inseguridades. Evita presionar a tus hijos para que se comporten como atletas de alto rendimiento. También sé consciente de que no todos los chicos son hábiles de la misma manera. Aprecia las diferencias y aprende a motivarlas.

Beneficios de la actividad física

  • Autoestima más alta.
  • Mejor calidad de sueño.
  • Estados de ánimo positivos y reducción de los estados de ansiedad y depresión.
  • Menor riesgo de sufrir de enfermedades del corazón, cáncer, osteoporosis y diabetes.

Algunos de los peligros del sedentarismo en los niños

  • Cambios repentinos en el estado de ánimo debido a la inactividad. Las personas que permanecen mucho tiempo en el mismo lugar o en una actividad, son propensos a desarrollar trastornos psicológicos.
  • Riesgo de sufrir cáncer. Permanecer sentado durante largos periodos sin ejercitarse aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de colon, de pulmón y de endometrio.
  • El número de niños con problemas de peso en el mundo se ha multiplicado en épocas recientes. Esto se debe, en gran parte, al sedentarismo y a la inapropiada rutina alimenticia. La obesidad puede causar enfermedades cardiovasculares y diabetes.
  • Problemas en el desarrollo muscular y óseo. El sedentarismo en los niños es causa de que los músculos y las articulaciones se debiliten por la falta de ejercicio. Un niño sin actividad física puede tener problemas de columna, cuello, extremidades inferiores y tono muscular.
  • Enfermedades circulatorias. Permanecer en la misma posición prolongadamente restringe la circulación de la sangre en el cuerpo. Con el paso del tiempo, las venas se deterioran y dejan de funcionar adecuadamente. A esto se le llama insuficiencia venosa y puede convertirse en afecciones más graves como las varices y la embolia pulmonar.
  • Disminuye la función cerebral. Tanto en la escuela como en casa, los niños deben permanecer activos y cambiar de postura, así se mantiene alerta el cerebro y en condiciones para producir ideas.