Cómo adelgazar en cada década de la vida

Es importante que desde chicos aprendamos hábitos saludables para la vida. Como más jóvenes seamos a la hora de adquirir estas costumbres, más fácil será replicarlas luego a lo largo de los años.

Dos de los factores más importantes a la hora de cuidar la salud son la actividad física y una alimentación equilibrada.

Mantener el peso dentro de los límites adecuados es crucial dado que la obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo de diversas enfermedades, como diabetes o afecciones cardíacas, por nombrar algunas.

No obstante, hay que tener en cuenta que no es lo mismo perder peso a los 20 que a los 40. Cada década tiene sus particularidades y necesidades que es bueno que conozcamos.

¿Cómo bajar de peso en cada década?

A nivel metabolismo el cuerpo no dista tanto en las distintas edades, pero sí que se diferencian las conductas que se adquieren a determinadas épocas.

A los 20

“A los 20 uno generalmente se está en más movimiento, no se tienen hijos ni tantas obligaciones como hay después. Se dispone de tiempo para entrenar y uno se junta con los amigos porque porque están todos en la misma.

Por otro lado, hay menos poder adquisitivo se está más atento en que gastar. Si se quiere sushi a los 23 y probablemente no se pueda pagar mientras que a los 30 sí”.

En esta década la pareja no es tan formadora de costumbres ni condiciona tanto a los hábitos. No obstante, Crescenzo alerta que una de las costumbres menos saludables de esta etapa es la ingesta de alcohol.

A los veinte, se baja más de peso por la actividad física y quizás hasta el mismo desorden de la vida que planificado. Uno vive con los padres y la comida es de mejor calidad”.

A los 30

Normalmente para esta década uno ya suele vivir solo, lo que hace que el menú lo dicte más la necesidad o el deseo que la imposición paternal y pueden darse desequilibrios o conductas menos saludables.

“Para estos años se empieza a tener hijos y en vez de entrenar uno va a buscar a los chicos o se tiene una pareja que arrastra a hacer determinadas cosas que no suelen pasar por ir al gimnasio”

“Te vas de vacaciones y es distinto, sales a comer, uno se vuelve más sedentario. Empieza más a mirar series como pasatiempo, el trabajo se hace más arduo, uno no se plantea tanto el gasto económico a la hora de elegir dónde comer o qué comer.

Los amigos también comienzan a moverse menos. Todos se vuelven más sedentarios, quizás hasta más adictos al trabajo, todo cuesta un poco más, se va complicando un poco”.

En esta década arranca la pérdida de masa muscular por lo que es imperante no dejar de lado la actividad física o el entrenamiento. En esa línea, también es fundamental mantener las costumbres saludables alimenticias.

A los 40

El deterioro de la salud física es muy evidente en esta etapa sobre todo si uno no cuida su salud y bienestar. En esta década tanto el hombre como la mujer experimentan cambios hormonales que condicionan el estado físico.

En el caso de los varones, se notan los efectos de la andropausia, una disminución de la testosterona por lo que es necesario trabajar la resistencia, la fuerza muscular y hacer ejercicios cardiovasculares.

Por su parte, las mujeres experimentan el climaterio, las etapas previas a la menopausia en la que se produce un incremento gradual del peso. Sin embargo, adelgazar es posible aunque se torna un desafío.

Engordar conlleva algunos riesgos para la salud como padecer osteoporosis, diabetes o enfermedades cardiovasculares por lo que es necesario no dejarse estar.

Principalmente, el aumento de peso se produce por la reducción de la segregación de estrógenos, las hormonas que ayudan a metabolizar la grasa y la quema de calorías. Incorporar a la dieta lácteos, grasas saludables, alimentos diuréticos y pescados azules y hacer ejercicio de forma regular son las recomendaciones de los ginecólogos.

A los 50

“A medida que avanza el tiempo la grasa se localiza en lugares diferentes, hacia la cintura y no la cadera, entonces se ve más. Por otro lado, uno cada vez se mueve menos, está más vago para movilizarse”.

A medida que uno se hace mayor camina menos y se moviliza más en transporte privado por el aumento del poder adquisitivo por lo que se debe buscar el tiempo para realizar ejercicios focalizados en reducir la grasa de la cadera y fortalecer los huesos, que cuanto más se ejerciten menos riesgo van a tener de fracturarse.