Claves para entender y ayudar a los «centennials» que están a punto de egresar

Terminar el colegio es una de las etapas más determinantes en la vida de una persona porque conlleva a un montón de nuevas responsabilidades que llegarán en un futuro muy próximo.

Decisiones de «jóvenes adultos»: cómo conseguir su primer trabajo, elegir una carrera profesional o alguna meta para encarar sus vidas.

La Generación Z afronta un desafío mayor: la gran transformación que atraviesa el mercado laboral en general, combinado con un escenario actual en el que la «educación tradicional» muchas veces queda desligada total o parcialmente de esa nueva realidad laboral.

El apoyo de los padres

Su rol o el de la familia, sin duda es muy importante en este período de elección, ya que pueden ofrecerles a los jóvenes sostén y acompañamiento, pero permitiéndoles a la vez la posibilidad de explorar, conocerse y empezar a imaginarse en el futuro. «Es importante que den a los hijos el tiempo que necesiten, mostrándose interesados y disponibles ante un pedido de ayuda.

Demostrar que confían en ellos y en su capacidad de elección, ayuda a los jóvenes a ganar seguridad en sí mismos y reduce las dudas e incertidumbre a la hora de elegir», sugiere la especialista.

También es relevante comprender que los deseos y expectativas de los padres no siempre coincidirán con los de sus hijos y que la decisión debe ser tomada por el adolescente de manera personal, genuina y a conciencia.

Qué hay después del secundario

El fin de esta etapa es un momento bisagra en la vida de cualquier persona. Hay cierta estructura que la escuela facilita que ya no estará y eso, sumado a los vínculos que se distancian, generan una «revolución» emocional.

Hay muchas cosas que cambiarán a partir de ese momento. Es como si el piso que los sostiene temblara un poco. »

Decidir en relación con el proyecto de vida futuro no implica “perderse” todas las otras cosas que transitan en ese momento sino encontrar un tiempo y un espacio para cada cosa. En algunos casos, el orden, las herramientas y el encuadre que ofrece un espacio profesional, se vuelve necesario.