Así afecta la pirotecnia a los niños con autismo

Reunión familiar. Un niño con uno de los tantos trastornos del espectro autista se tapa los oídos y se pone a llorar al momento de cantar el “feliz cumpleaños”.

La escena podría repetirse en un acto escolar mientras suena el himno nacional en los parlantes, o bien en un shopping o centro comercial donde el bullicio es permanente.

Las escenas se replican en cada familia con un integrante con esta condición y se multiplica por mil durante los festejos de Navidad y Año Nuevo, cuando la pirotecnia se vuelve protagonista en muchos hogares.

La pirotecnia afecta especialmente a los niños con condición del espectro autista, que tienen una hipersensibilidad a los sonidos en general.

Esto tiene que ver con unas conexiones entre la amígdala y la corteza cerebral que están disfuncionadas y esto hace que frente a mínimas cuestiones sonoras, estos niños las perciban y reaccionen.

El ruido de un petardo o cualquier pirotecnia es un sonido sumamente intenso y ellos lo perciben de manera muy vívida. Sienten como si estuvieran en el medio de un bombardeo en una guerra, como si cayeran bombas al lado de ellos.

Y esto genera muchísimo estrés, muchísima liberación de los neurotransmisores propios del estrés y genera un gran nivel de alteración conductual y emocional. Y por otro lado, al ser totalmente impredecibles, es algo frente a lo cual no se pueden preparar y lo viven con muchísima angustia, se desorganizan.

El ruido de un petardo o cualquier pirotecnia es un sonido sumamente intenso y ellos lo perciben de manera muy vívida (Shutterstock)

El ruido de un petardo o cualquier pirotecnia es un sonido sumamente intenso y ellos lo perciben de manera muy vívida (Shutterstock)

– ¿Qué podemos hacer para protegerlos?

En primera instancia, educar, por lo menos a los familiares, a la gente que convive con estos niños y a los que están cerca, para evitar que esto suceda alrededor de ellos

Creo que es muy buena la iniciativa de poner un lazo azul en cada casa donde hay un niño con autismo, para indicar a aquellos que viven alrededor que, si quieren seguir usando la pirotecnia, lo hagan, pero alejadamente.

Esto tampoco los protege totalmente. Lo que se puede hacer es ponerles auriculares, no de los comunes, sino de los que insonorizan el contexto. Buscar algún espacio de la casa donde no haya ventanas y donde la transmisión del sonido se anule en lo posible.

También se puede dar algún tipo de sensibilización previa, mostrándole a través de la computadora situaciones donde haya fuegos artificiales; que los vean y puedan ir acostumbrándose a estos. Si bien no es lo más adecuado, estamos dentro de esta sociedad y no todo el mundo se concientizó sobre que la pirotecnia es dañina para todos.

No solo para quienes tienen condición del espectro autista, sino también para los abuelos, los bebés, los niños en general, esto no es bueno.

Es importante tratar de evitarles y no minimizar la angustia que ellos sienten. Lo peor que podemos hacer es decirles “no pasa nada” y dejarlos expuestos. Esto les genera un gran nivel de angustia.

Las personas con trastorno del espectro autista sienten la pirotecnia como si estuvieran en el medio de un bombardeo en una guerra (Shutterstock)

Las personas con trastorno del espectro autista sienten la pirotecnia como si estuvieran en el medio de un bombardeo en una guerra (Shutterstock)