¿Tu hijo ronca? Esto es lo que tienes que saber

El ronquido no es normal a ninguna edad, y menos en un niño. El problema que implica va más allá del ruido que hace a la noche, porque provoca un mal descanso en el niño.

Es por eso que cuando esta situación se alarga por más de una semana lo más recomendable es llevarlo al médico pediatra o al otorrinolaringólogo.

Un mal descanso genera diversas consecuencias para el chico:

– Duerme intranquilo y se mueve mucho en la cama. Tiene lo que se llama “despertares”, es decir, no llega a desvelarse completamente, pero cuando le baja la saturación de oxígeno en sangre cambia de posición y eso no le permite tener un buen descanso.

– Respira mal. Ésta última circunstancia genera que el pequeño no crezca ni engorde como debería hacerlo y presente dificultades cognitivas, dado que la falta de oxígeno a nivel cerebral hace que haya problemas de atención y, consecuentemente, de escolaridad y de aprendizaje.

– Se le forma el pecho hunido o pectus excavatum. Es decir, que el pecho se le empieza a hundir en el esternón por la dificultad que presenta el chico al respirar. Esto suscita que se produzca un “tiraje”, es decir, que el tórax no se desplaza bien, y con el tiempo se presenta este problema de deformación de su tórax.

Qué causa los ronquidos y cuál es el tratamiento

Lo que hay que hacer es estudiar al niño y ver si tienen agrandamiento de amígdalas y adenoides, y de ser así, va a cirugía hay que operarlo.

La otra posibilidad es que el chico sea muy alérgico y por esa condición se forma un edema en la nariz.

Si es problema es quirúrgico, el mismo día que el chico se opera ya deja de roncar. En cambio, si los ronquidos se deben a la alergia la desaparición de los mismos tarda un poco más porque los tratamientos son más prolongados.

Este no es un problema grave, siempre y cuando se haga una consulta en forma más o menos rápida y se busque a alguien que pueda solucionar la situación. No es un problema para preocuparse, sino que es un problema para ocuparse.