Tres consejos para reducir la basura de alimentos

Si hacemos las compras con hambre o fuimos a comer espontáneamente, rápidamente en la heladera o la despensa se acumulan alimentos sin consumir.

Para que todo eso no termine en la basura, asociaciones de consumidores recomiendan lo siguiente:

Almacenar los alimentos correctamente

La temperatura correcta y las condiciones óptimas logran que sobre todo la fruta y la verdura no se echen a perder tan rápidamente.

La regla más importante: Además del frigorífico, la cocina debe contar con otros cinco lugares para guardar alimentos, por ejemplo, en una estantería o un armario. Un espacio es para fruta, otro para verdura.

Se suma otro para el pan, un espacio oscuro y un sitio para todo lo demás.

Ignorar la fecha de consumo

Que un alimento esté vencido, no significa que esté mal. Al contrario. Casi todos los alimentos se pueden consumir sin problemas después de esa fecha siempre y cuando al olfato y a la vista no se evidencie algún deterioro.

La cerveza, el aceite o la mermelada, por ejemplo, se pueden consumir incluso meses después. Sólo en el caso de la carne o el pescado es recomendable respetar la fecha de vencimiento.

Usar alimentos de forma alternativa

Sólo porque algo ya no sepa fresco no es necesario tirarlo a la basura. Huevos que hayan caducado hace poco se pueden utilizar para hornear: las altas temperaturas matan los gérmenes.

También el chocolate que haya perdido su aroma puede ir a parar a una torta. Las papas (patatas) viejas se pueden usar para hacer puré y el pan seco para hacer croutons (tostones).