Distinguir entre mito médico y realidad no siempre es fácil. Todavía no se sabe si depende de una característica particular del clima o de una combinación de características.

Hay muchos factores potenciales que pueden influenciarnos: humedad, temperatura, precipitación y presión barométrica entre ellos.

Identificar un vínculo entre un tipo particular de clima y los síntomas que causa en huesos, migrañas y cicatrices podría ayudar a comprender las causas y los mecanismos de acción. Y eso podría llevar a mejores tratamientos o incluso a estrategias preventivas.

De acuerdo a Miguel Ángel Plasencia, jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, los huesos en realidad no duelen con la humedad o el frío.

Son las articulaciones las que generan las molestias. El frío y la humedad hacen que estemos más contraídos y entumecidos, lo que provoca contracturas o dolores.

Sobre las migrañas

De acuerdo con la Clínica Mayo, cualquier tipo de condiciones climáticas pueden desencadenar una migraña en personas susceptibles, incluida la luz solar brillante, el calor o el frío extremos, el brillo del sol, la humedad elevada, el aire seco, los vientos fuertes, las tormentas y los cambios en la presión atmosférica .

Lo interesante de esto es que cerca de la mitad de las personas que sufren de dolores de cabeza por presión barométrica sienten el dolor cuando la presión está cayendo, y la otra mitad siente un dolor de cabeza cuando la presión aumenta.

Tampoco se conoce con precisión de qué manera afecta el clima a la artritis, el dolor y la rigidez.

¿Cómo aliviar las molestias?

El especialista recomienda poner calor sobre la zona afectada, porque de ese modo se alivia el dolor por causar un mayor aporte sanguíneo.

Otra solución podría ser poner compresas de agua caliente en la zona donde haya dolor durante al menos 15 minutos. También es ideal hacer ejercicios de las manos y dar masaje en la zona afectada con ayuda de una crema desinflamante.

Ser o no ser meteorosensible

Esta condición está íntimamente relacionada con el desequilibrio del sistema nervioso que se produce en situaciones estresantes como cambio de trabajo, de ciudad, de vivienda y también de clima, lo que aumenta el cortisol, uno de los principales biomarcadores del estrés.