Siete indicios para saber cuándo es momento de cambiar de trabajo

Te contamos las siete señales más alarmantes para que evalúes si tu trabajo ya no te genera las mismas ganas que antes.

Si varios de estos motivos te identifican, sería bueno que pienses en abrir tu abanico de posibilidades y buscar otros horizontes.

Incapacidad de seguir creciendo

Esto ocurre cuando el lugar para donde trabajas no reconoce tus capacidades y te asignan tareas por debajo de tus saberes. La sensación más común en estos casos es que “podrías estar aprendiendo y dando mucho más”. Esto genera desmotivación y frustración.

No logras encontrar tu pasión

Como ya sabemos, el trabajo nos demanda muchas horas por día y pasamos mucho tiempo adentro de la oficina.

Por eso es clave que lo que hagas te guste y lo disfrutes, ya que sino será cada día más rutinario y te sentirás peor con el correr de los días. Aunque a veces sea difícil encontrar el trabajo soñado, hay que hacer todo lo posible para alcanzarlo.

Compañeros y jefes “mala onda”

Lidiar con compañeros y jefes es algo complicado. Para que el clima laboral sea bueno, es fundamental tener una buena relación.

Ten en cuenta que nadie debe gritarte, ni tratarte mal ni hacerte sentir culpable por las cosas que ocurran dentro de la empresa. Lo clave para estar a gusto en un trabajo son las relaciones que podemos entablar con los demás. Cuando eso no ocurre, no lo pienses más y a otra cosa.

La empresa está en quiebra

Cuando despidieron personal y hubo reorganizaciones a último momento que no estaban previstas, es sinónimo de que nada va a remontar la crisis interna. Esto genera malestar, tanto para uno como para los demás.

Tu sueldo no es acorde a tus responsabilidades

Esta es una de las cosas que ocurren más frecuentemente. Suele pasar que se trabaja mucho más de lo que se ve reflejado en el sueldo.

Tus valores no coinciden con los de la empresa.

Todos somos personas diferentes y por lo tanto existen diferentes valores, éticas y morales. El problema está cuando la escala es muy dispar y no hay un punto en común, esto puede hacer que el trabajo sea incómodo y no se prioricen las mismas cosas.

Tu trabajo te está enfermando

El estrés, las preocupaciones, el miedo y la falta de entusiasmo hacen que tu energía se vaya agotando. Esto además de afectar tu rendimiento profesional, generan problemas en la salud física y mental.