Quizás te levantás a la mañana con un dolor de cabeza importante pero no sabés por qué. Dormiste las horas necesarias, descansaste bien, tu colchón es el adecuado y no tomaste nada la noche anterior que haya podido provocarte una resaca. Entonces ¿qué fue lo que pasó? Una posible explicación es que tengas bruxismo.

Se trata de una patología mecánica que consiste en apretar muy fuerte las mandíbulas y se suele dar con más frecuencia durante la noche. Existen múltiples causas del bruxismo, desde altos niveles de estrés, hasta una mala alimentación, depresión, sedentarismo, sueño poco reparador o malas posturas en el trabajo.

Una de las consecuencias de esta patología es precisamente el dolor de cabeza, por la hiperactividad y la sobrecarga muscular y articular que provoca, especialmente en las sienes. También puede generar molestias en la parte posterior del cuello, los hombros y la zona superior de la espalda.

El dolor y la mandíbula adormecida es un síntoma que se presenta en el 20 o 30 por ciento de los pacientes. Para combatirlo, existen algunos remedios caseros como envolver la zona de la mandíbula con un paño húmedo y tibio.

Luego, se puede masajear la musculatura de masticado con los pulgares con movimientos suaves. También sirve bostezar para relajar las mandíbulas.

El kinesiólogo se encarga de llevar a cabo una evaluación y un examen físico detallado con el objetivo de poder diagramar un programa terapéutico adecuado para cada caso particular.

Así que si sufres de dolores de cabeza a la mañana, consultá con tu médico para descartar que se trate de esta patología.