Un alto porcentaje de ciudadanos de Puerto Rico expresó su negativa ante el proyecto de ley que debatirá el Senado del país centroamericano por considerar que incorporando la aceptación de que una persona pueda negarse a realizar algo por razones religiosas, sólo se busca “legalizar el discrimen

Cincuenta organizaciones de derechos humanos, colegios profesionales, colectivos de trabajo, entidades religiosas y personas que luchan por la equidad en la isla rechazaron la medida aprobada.

“La Cámara de Representantes se ha convertido en un bastión del sector religioso más conservador del país y está dando la espalda a otras denominaciones y grupos humanistas que sí creen en la equidad y rechazan el discrimen que se promueve desde ambos proyectos”, expresó Amárilis Pagán, la directora Ejecutiva de Proyecto Matria.

La medida prohíbe “imponer una carga sustancial al libre ejercicio religioso de una persona” y se define al ejercicio religioso como “realizar un acto o el rechazo a realizar un acto el cual es motivado sustancialmente por una creencia religiosa”.

Ante la gran cantidad de críticas, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, indicó este miércoles que solo ratificará la polémica ley si al mismo tiempo se aprueba una norma que prohíba someter a menores a “terapias de conversión” sobre identidad sexual.

“O firmo ambos proyectos o no firmo ninguno”, señaló Rosselló en la Asociación Nacional de Gobernadores en Washington.

La medida prohibe "imponer una carga sustancial al libre ejercicio religioso de una persona" y se define ejercicio religioso como "realizar un acto o el rechazo a realizar un acto el cual es motivado sustancialmente por una creencia religiosa".
Ricky Martin le pidió al Senado que no apruebe el proyecto.

El comunicado de Ricky Martin

“Mientras el mundo llama a la equidad, al respeto a la diversidad y a la defensa de los derechos humanos, la Cámara de Representantes y el Gobernador de Puerto Rico impulsan una medida que revierte todo lo anterior para consentir la separación, el prejuicio, el odio y la falta de respeto a la individualidad.

Lo hace bajo una premisa que tergiversa el derecho constitucional a no discriminar por raza, sexo o creencia, y en su lugar, justificar una protección irracional a las convicciones religiosas de los empleados del Gobierno.

De hecho, como miembro de la comunidad LGBTT me uno al coro de voces que afirman que nunca ha habido un consenso entre nuestra gente LGBTT para validar o legalizar el discrimen en contra nuestra.

El Proyecto de la Cámara 2069, radicado por petición del Gobernador Ricardo Rosselló e impulsado por la Representante Charbonier, no es otra cosa que abrirle la puerta al odio hacia todo aquel o aquella que no comparta una misma ideología, que pertenezca a la comunidad LGBTT, o que incluso no sea del mismo color de piel, entre tantas otras manifestaciones discriminatorias.

La libertad religiosa implica respetar al otro de la misma manera que respetamos a los demás.

Como defensor de los derechos humanos y miembro de la comunidad LGBTT, me opongo vehementemente al proyecto de libertad religiosa, el cual nos atrasa como sociedad y nos proyecta ante el mundo como un país retrógrado, e incapaz de guardar el derecho básico a la individualidad.

Este proyecto no es representativo del Puerto Rico que todos amamos, defendemos y al que aspiramos. Hacemos un llamado al Senado y al Gobernador Ricardo Rosselló para que no aprueben este proyecto que es una puerta abierta al odio y al discrimen. #loveislove #pride”