Fue la protagonista de la visita de Donald Trump y ni siquiera estaba.

Meghan Markle se convertía solo unas horas antes de la llegada del Presidente de los Estados Unidos a suelo británico en diana de su última invectiva: en conversación con The Sun, el mandatario aseguró que no estaba al tanto de que la actriz estadounidense hubiese apoyado a la candidata demócrata Hilary Clinton durante las elecciones de 2016 y la calificó por este respaldo como “nasty” (que se puede traducir como “desagradable”, aunque la palabra también tiene otras acepciones menos suaves).

Markle no acudió a las recepciones que la familia real inglesa ofreció a la familia Trump, pero, aunque podría interpretarse como un como castigo a las declaraciones del Presidente, la realidad es que se encontraba de baja de maternidad.

Hace menos de un mes que la Duquesa de Sussex dio a luz a su primer hijo, Archie Harrison Mountbatten-Windsor, séptimo en la sucesión al trono británico.

¿Cuánto va a durar esa baja? Algunos medios, como la edición estadounidense de Vanity Fair, han publicado que fuentes de palacio han asegurado que Meghan se acogerá, muy probablemente, a un receso de seis meses.

Si eso fuese cierto, sería la baja más larga que se le ha conocido a un miembro de la Casa Real Británica.

La familia real británica. (Foto: Reuters)

La familia real británica. (Foto: Reuters)

Cuando la reina Isabel II estuvo embarazada, apenas se mostró en público: ni siquiera durante los embarazos de Carlos y Ana, que nacieron antes de que ella fuera reina. Era una norma no escrita entre las clases altas británicas (y la Corona es la clase más alta) que el periodo de gestación debía ser llevado “con la más absoluta discreción”.

Por eso las imágenes de Markle mostrando su enorme panza embarazada dentro de vestidos ajustados fueron tan rompedoras y tan significativas para la sociedad británica.

Aunque como para tantas otras cosas, la verdadera pionera en romper el protocolo fue la Princesa Diana: primero dejó ver a los medios su barriga (aunque dentro de vestidos muy holgados) y después fue el primer miembro de la Casa Real inglesa que dio a luz en un hospital.

Ella se tomó una baja de maternidad de un mes aunque su agenda fue bastante ligera a lo largo de todo el año siguiente. Diana y Carlos fueron también los primeros royals en llevar a un bebé a una visita oficial al extranjero.

Durante su periodo de gestación, Meghan Markle siguió el ejemplo de la Duquesa de Cambridge, que atendió a sus obligaciones públicas a lo largo de sus tres embarazos.

Meghan, sin embargo, se encontró saludable en todo momento y no padeció la hiperemesis gravídica, es decir, náuseas y vómitos, que sí fueron la tónica en el de Kate y que la obligaron a acudir al hospital en varias ocasiones.

La Duquesa de Cambridge se tomó diferentes bajas de maternidad. Solo cogió un mes después del nacimiento del príncipe George en 2013. Cuando nació la princesa Charlotte se cogió cuatro meses.

Su baja más larga fue la del Príncipe Louis, que duró cinco meses, y que interrumpió solo para acudir a la boda de Meghan y Harry.

En el Reino Unido la ley obliga a las mujeres a coger una baja de al menos dos meses y dicta que la puede coger hasta once semanas después de dar a luz. Además pueden extenderla hasta 52 semanas.

La seguridad social les cubre las primeras 26 semanas de la baja, en las que cobran el 90 por ciento de su salario. Los hombres pueden cogerse una baja de dos semanas.

Sin embargo, estas normas no suelen aplicarse a los royals: ellos pueden volver a sus obligaciones (o no) cuando quieran.

No ha habido un comunicado oficial sobre cuándo se producirá el regreso de la Duquesa de Sussex a la vida pública, pero ayer el Daily Mail publicaba que Meghan Markle hará un pequeño parón en esa baja para acudir al desfile Trooping the colour, con el que se celebra el cumpleaños de Isabel II.

Es decir, que con la abuela de su esposo puede hacer la excepción que no hizo con el Presidente de su país.