El futbolista y refugiado bahreiní Hakeem al Araibi llegó este martes a Melbourne, en Australia, tras pasar más de dos meses detenido en Tailandia por un pedido de extradición a su país.

El futbolista aterrizó alrededor de las 13 hora local y fue recibido por una multitud de simpatizantes y medios de comunicación que lo esperaban en la terminal con carteles que decían “Bienvenido a casa, Hakeem”.

“Gracias Australia y a todo el pueblo australiano, a los medios australianos, al gobierno australiano, a los grupos de derechos humanos. Esto significa mucho para mí”, dijo Al Araibi a la salida de la terminal.

“Seré más fuerte por Australia. Australia es mi país. Amo a Australia”, añadió el futbolista acompañado del excapitán de la selección de fútbol australiano Greg Foster, quien lideró una campaña para conseguir su puesta en libertad.

Amigos y seguidores del futbolista refugiado Hakeem Al-Araibi esperan su llegada este martes al Aeropuerto Internacional de Melbourne (Australia). (EFE/ David Crosling)

Amigos y seguidores del futbolista refugiado Hakeem Al-Araibi esperan su llegada este martes al Aeropuerto Internacional de Melbourne (Australia). (EFE/ David Crosling)

Un tribunal tailandés ordenó este lunes la liberación de Al Araibi después de que la fiscalía retirara la petición emitida por Bahrein contra este futbolista de 25 años y jugador del equipo semiprofesional Pascoe Vale.

El futbolista, que llegó a Australia en 2014 tras huir de su país, fue detenido el pasado 27 de noviembre a su llegada a Bangkok junto a su mujer para pasar la luna de miel.

El excapitán de la selección de Australia fue uno de los líderes de la campaña para que Al Araibi regresara a Australia. (William West / AFP)

El excapitán de la selección de Australia fue uno de los líderes de la campaña para que Al Araibi regresara a Australia. (William West / AFP)

El arresto fue debido a una orden emitida por Interpol, que posteriormente fue retirada, y a la demanda de extradición presentada por Bahrein, que lo condenó en rebeldía a diez años de cárcel por daños en una comisaría durante una protesta de la Primavera Árabe.

El caso tensó las relaciones entre Tailandia y Australia, cuyo gobierno pidió varias veces la liberación del Al Araibi, al que reconoció como refugiado en 2017, demanda a la que se unieron la FIFA y destacados deportistas.

El futbolista, que denunció que fue torturado en 2012 antes de huir de Bahrein, defendió su inocencia al alegar que cuando ocurrieron los hechos por los que fue condenado estaba disputando un partido con la selección de su país.

Seguidores de Hakeem al-Araibi esperan su arribo en el aeropuerto de Melbourne. (William West/ AFP)

Seguidores de Hakeem al-Araibi esperan su arribo en el aeropuerto de Melbourne. (William West/ AFP)

Ahora, en Australia esperan verlo pronto en las canchas. “Me dijo ‘me siento fuerte Craig, me siento fuerte, me estuve entrenando en la prisión’. Una muestra de cuánto ama este deporte”, contó Foster.

El exfutbolista, líder de la campaña a favor de Al Araibi, señaló la posibilidad de que el bahreiní vuelva a jugar este mismo jueves, en el partido entre Pascoe Vale y Heidelberg United de la liga del estado de Victoria.