Las estrellas cuidan su forma física tanto como sus habilidades porque su cuerpo es una de sus herramientas de trabajo. A menos que se dediquen al deporte, los famosos necesitan ayuda de un entrenador personal que los asesore y los guíe en sus rutinas de ejercicio.

La personal trainner Ashley Borden es conocida entre las celebrities porque tuvo la responsabilidad de poner en forma a muchísimas de ellas, como Ryan Gosling, Mandy Moore, Natasha Bedingfield, Christina Aguilera, Reese Witherspoon o Ke$ha.

La experta tiene cinco reglas de oro para poner en forma a cualquiera, sea famoso o no, porque al final del día todos somos iguales en el gimnasio.

1. No existen las soluciones rápidas

Los resultados no llegan de la noche a la mañana y esa es la idea con la que muchas personas luchan, incluidas las celebridades. Conseguir una buena forma física requiere de trabajo duro, dedicación y esfuerzo constante, combinados con un programa de nutrición supervisado y tiempo.

Por otro lado, Borden asegura que no debés fijarte en el aspecto físico de otra persona y marcarte tus objetivos acorde a eso sino que tenés que desear ser la mejor versión de vos mismo. Existen diferentes tipos de cuerpo y cada uno se debe centrar en trabajar duro para acercarse a sus propios objetivos de acondicionamiento físico.

2. Sostener la rutina en el tiempo

La entrenadora afirma que debés lograr la mentalidad de que todos los días deberías hacer algo que te mantenga en forma. Es una buena idea desarrollar una rutina de entrenamiento regular para que no tengas que comenzar constantemente desde el principio.

Si querés bajar de peso para un evento o algo en particular es posible, pero más allá de eso es importante que el ejercicio se incorpore como hábito y, de esa manera, cuando quieras modificar algo de tu cuerpo te resultará más sencillo.

3. Mantené la concentración durante un entrenamiento y aprovechá al máximo cada minuto

Hacer ejercicio con una agenda ocupada consiste en aprovechar al máximo el tiempo que hay disponible por lo que debés diagramar el entrenamiento acorde a cuánto rato le podés dedicar.

“Si vas a hacer flexiones de bíceps durante 10 minutos no vas a conseguir mucho. Pero si estás haciendo sprints, algún tipo de movimiento de todo el cuerpo, o si estás trabajando con grupos musculares más grandes y cambiando entre la parte superior e inferior del cuerpo, entonces vas a aumentar tu ritmo cardíaco”, indica Borden.

Por otro lado, es importante estar enfocado en eso y dejar el resto de lado: nada de celulares o distracciones.

4. Incorporá a toda rutina ejercicios con rodillo de espuma o foam roller

El foam roller o rodillo de espuma es un instrumento muy polivalente porque puede usarse en cualquier parte del cuerpo y de muchas formas distintas.

Su superficie menos rígida ofrece un masaje calmante a los músculos a la vez que los fortalece por lo que sirve para aprovechar al máximo el trabajo que realizás. “Extender todo el cuerpo todos los días hace una gran diferencia“, asevera Borden.

5. Elude los espejos

Borden descubrió que cuando sus clientes se miran en el espejo, hay más chances de que pasen demasiado tiempo observando su apariencia y lo que otras personas están haciendo en lugar de concentrarse en el ejercicio.

Si el lugar donde entrenás tiene espejo, mirate y hacé la primera repetición para verificar que lo realizaste bien y luego date la vuelta y hacelo sin la ayuda visual. También podés usar tu celular para grabar un video y detectar posibles errores.