Qué es el síndrome visual informático y cómo combatirlo

Parpadear, descansar los ojos, ajustar el brillo de los dispositivos electrónicos y mantener una postura correcta pueden ayudar a combatir los síntomas del síndrome visual informático (SVI).

Así lo explicó la doctora Nagore Urrestarazu, oftalmóloga del Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO) (País Vasco, España).

La experta señaló que abrir y cerrar los ojos 2 segundos una vez cada hora sirve para ayudar a lubricar el ojo con lágrima. Del mismo modo, remarcó que pueden ser “buenas prácticas mirar por la ventana o a algún objeto distante, para que los músculos oculares descansen”.

Lo ideal es descansar un minuto cada 15 para disminuir la fatiga ocular”, recomienda. En este sentido, comentó acerca de la regla 20-20-20, que consiste en que cada 20 minutos hay que enfocar el ojo a 20 pies de distancia (6 metros) durante 20 segundos.

Este síndrome se da porque «estamos enfocando continuamente, con lo que los ojos tienen que hacer un esfuerzo constante, además mantenemos los ojos muy abiertos debido a la atención que requiere una pantalla, lo que hace que instintivamente reduzcamos los parpadeos, lo que reduce la lágrima y aumenta la sequedad ocular y además por la luz azul-violeta que emiten», explicó la doctora.

Es conveniente realizar ciertos movimientos especiales para "descontracturar" la visión (Foto: HQuality/Shutterstock).

Es conveniente realizar ciertos movimientos especiales para «descontracturar» la visión (Foto: HQuality/Shutterstock).

Entre sus principales síntomas se encuentran:

– fatiga visual,

– ojos secos,

– irritación,

– enrojecimiento,

– visión doble

– dificultad para reorientar los ojos

– dolor de cabeza,

– dolor de cuello

– cansancio.

Además, estos síntomas pueden verse agravados por condiciones como la iluminación o la ventilación.

Se estima que el 90 por ciento de las personas que pasan más de tres horas diarias frente a una pantalla padecen o padecerán este síndrome, como consecuencia de la elevada exposición.

Además, se prevé que esta cifra aumente, ya que en 2030 más del 30 por ciento de los chicos y chicas tendrán miopía como consecuencia del uso excesivo de los smartphones y tablets.