Potencia tus chances de encontrar trabajo con estas 9 claves

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Estar sin trabajo cuando vives en plena etapa potencialmente laboral es una de las situaciones más desafiantes y tristes que viven los seres humanos. Los que han pasado por estos momentos saben de la desazón, la baja autoestima, la tristeza y hasta la pérdida de fe y esperanza en un proceso que suele ser difícil.

La actitud es la llave que necesitas para cobrar un nuevo impulso. Se sabe que siempre es más probable conseguir trabajo mientras se tiene un empleo que cuando no.

¿Por qué? El motivo es que tu energía ya está dinamizada y en movimiento; tienes activado –incluso inconscientemente- el ritmo biológico que implican las tareas; y las redes de contacto se van aceitando cotidianamente.

Aquí van 9 aspectos de tu actitud que te ayudarán a alcanzar la meta:

1. Acepta la situación. Ignorarla es un punto de partida un tanto erróneo, que te llevará a generar pensamientos distorsionados. Recuerda que en la claridad de los pensamientos radica la velocidad de manifestación de resultados tangibles.

2. Pasa a la acción: aquí comienza lo bueno. Lo natural en muchos casos es sentirse abatido, cansado y hasta derrotado, fracasado y sin más ánimo que tomar el control remoto todo el día y permanecer mucho tiempo en la cama.

Puedes fijar un par de días para terminar trámites ni bien quedaste sin trabajo, y, como máximo, al tercer día, retomar la acción.

3. Levantate bien temprano y aseate. Aunque parezca algo obvio, al no tener un horario que cumplir de momento, ni exigencias, el estándar de disciplina se suele flexibilizar.

Por eso, no le des espacio a la víctima dentro de ti: levantate todos los días lo más pronto que puedas; preparate como para ir al trabajo, toma desayuno –si es acompañado mucho mejor-, y establece como máximo un horario para comenzar tu nuevo trabajo: buscar empleo.

Todo es una cuestión de dónde elijas estar, con la actitud apropiada.

Todo es una cuestión de dónde elijas estar, con la actitud apropiada.

4. Concientizate que buscar trabajo es un trabajo. Requiere de planificación, tiempo, constancia, perseverancia, antenas paradas y estar muy atento a las señales que se van presentando.

Cuando la actitud es positiva, van apareciendo indicios. Por el contrario, si se está cerrado y vulnerable, lo único que se consigue es eyectar cualquier posibilidad de reubicarse.

5. Establece una rutina. Leer en periódicos e Internet los anuncios laborales; suscribirte a boletines de empleo y de tu actividad en particular; hacer al menos unas 6 llamadas telefónicas al día, y enviar tu currículum vitae, son parte de esta rutina.

Agenda tu semana con horarios fijos, tal como si tuvieres un jefe encima (en verdad, ese jefe está ahora dentro tuyo), para no saltear ninguno de estos pasos. El pensamiento provoca la acción, y la acción trae el resultado.

6. Retoma tu red de contactos. Es totalmente saludable compartir con quienes te aprecian tu situación laboral actual desde un punto de vista positivo. Una frase corta, como “Realmente necesito trabajar” puede ser el disparador.

No temas expresar el pedido. Muchos han sido entrenados desde chicos para no pedir ayuda; sin embargo, hacerlo es uno de los gestos más nobles y enriquecedores que puedes ejercer, y, además, te sorprenderán los resultados y las puertas que se pueden abrir.

7. Actualiza tu Currículum y redes sociales. Interiorizate de las nuevas formas de postulaciones; coloca sólo información relevante y sobre todo, los logros de tu gestión. Si tienes pocos antecedentes no mientas ni exageres: sé preciso en las fechas, datos y referencias.

Solicita a ex jefes o compañeros si te permiten incorporarlos como referencias, con su e-mail y teléfono; e incluí una pequeña foto con vestimenta profesional para causar una primera impresión.

Sube on-line el currículum a todos los sitios. Informate de todo lo que acontece en tu sector: mantente al día con las noticias de la industria, te dará la pauta hacia dónde va el rumbo de las cosas en ese momento.

Cuida tus redes sociales y lo que publicas. Los empleadores las utilizan para chequear información complementaria.

8. Cumple tus compromisos. Llega a las entrevistas y reuniones al menos 10 minutos antes. Sé flexible al pautar los encuentros y conoce de antemano lo que hayas podido indagar sobre tu entrevistador y sobre la posición.

Visita la web de la empresa, te dará valiosa información dándote la chance de mostrar que te has preocupado en averiguar algunos aspectos y que te has preparado.

9. Aprovecha el tiempo de búsqueda en nutrirte de otras habilidades. Toma un curso complementario; mejora tu idioma; hacé una rutina de ejercicio físico todos los días sin excepción; lee algún libro que te interese.

Recordá: la actitud lo es todo a la hora de proyectarte laboralmente. Por eso hay muchas personas sin estudios ni preparación de la llamada formal que llegan muy alto y otros con grandes enciclopedias encima, y que no saben moverse por la vida.

¿En qué grupo estás? Llegarás tan lejos y tan alto como quieras. Todo es una cuestión de dónde elijas estar, con la actitud apropiada.

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