Si por fin te decidiste y te anotaste al gimnasio dispuesto a ponerte en forma, la mejor opción para arrancar es utilizar las máquinas de las instalaciones.

Sí, aunque cueste de creer es mejor que primero uses los aparatos en los entrenamientos puesto que te van a ayudar a adquirir mejor técnica para luego explorar otras opciones fitness.

Las máquinas son más recomendables para al gente que recién está iniciando el trabajo de musculación o de entrenamiento con sobrecarga por un tema postural principalmente”, consignó Pablo Rotolo, profesor de educación física.

Las principales ventajas del uso de máquinas son:

– Normalmente uno está sentado o con la espalda, la cabeza y el cuello apoyados por lo que se cuida la postura al hacer fuerza.

El peso se puede corregir constantemente.

– Se pueden utilizar varias las alturas de las palancas y de asientos.

– Te ayuda a una buena ejecución técnica y a realizar el ejercicio de forma correcta.

– Se aprende a hacer fuerza de un modo adecuado.

Por todas estas razones, los aparatos también son la alternativa más recomendable para la gente de edad avanzada o de la tercera edad. “Se tiene muchísimo más control del cuerpo con ellos”, aseguró el profesor de educación física.

Consultado por los recaudos que hay que tener al usar las máquinas, Rotolo enumeró:

“Los cuidados a tener pasan por la seguridad, mantener una buena postura en la máquina en la que se vaya a trabajar, poner el peso acorde, dedicar el tiempo adecuado, tener un tiempo de pausa acorde a lo que se vaya a hacer, la edad de la persona y al objetivo principal que se vaya a realizar”.

Cada máquina trabaja un grupo muscular, generalmente de forma aislada, con un rango de movimiento y con un ángulo específico, más allá de que se pueda llevar a corregir.

Rotolo indicó que hoy ya existen algunas que llegan a hacer un trabajo funcional (reproducir movimientos de la vida diaria) pero “no es lo mismo que trabajar con pesos libres”.

Un inconveniente de las máquinas es que no puedes incremenar demasiado la velocidad de ejecución del ejercicio como necesita quizás una persona que haga deporte en un nivel más intenso.