Obesidad: cuando sólo las dietas no son la solución

Una persona que tiene sobrepeso consume más calorías de las que su cuerpo necesita, y por lo tanto, acumula esa energía que se transforma en kilos de más.

Más allá de la cuestión estética, el sobrepeso y la obesidad tienen como consecuencia posibles complicaciones de salud: diabetes, hipertensión, insuficiencias cardíacas, infartos, problemas óseos, articulares, apnea de sueño, fatiga, problemas hepáticos y renales, dislipidemia y ACV.

Para muchos especialistas, esta patología se convirtió en una epidemia en el siglo XXI. El Dr. Oscar Brasesco, especialista en obesidad, asegura que “una persona que ha hecho dieta toda su vida, que luchó continuamente con la obesidad sin obtener los resultados esperados, debe buscar otras opciones frente al deterioro de su salud”.

La cirugía bariatrica es el conjunto de procedimientos quirúrgicos usados para tratar la obesidad, buscando disminución del peso corporal y como alternativa al tratamiento con otros medios no quirúrgicos.

Comenzó a realizarse hace varios años a personas con un índice de masa corporal mayor de 40, en cambio hoy, quienes recurren a ella tienen índices mucho menores (>30).

“Antes era el último recurso. Hoy encontramos casos de gente que concurre con menos sobrepeso, pero con más problemas de salud a esta cirugía.

Una persona que ve un deterioro importante de su salud a causa del sobrepeso no debe seguir esperando. Cuanto antes pueda revertir dicha situación, antes podrá sanar su cuerpo de las patologías asociadas”, resaltó Brasesco.

La cirugía bariátrica funciona por el mecanismo restrictivo y hormonal que actúa sobre las enfermedades asociadas. El 80% de quienes eligen esta opción frente a la obesidad logran resultados exitosos y el 20% restante mejora.

Esto se debe a que, a partir de la cirugía, comienzan un tratamiento de seguimiento que les permite no sólo reducir el sobrepeso sino mejorar las patologías asociadas (como diabetes, hipertensión, riesgos cardiovasculares y renales) mejorando su calidad y expectativa de vida.

La edad promedio de quienes consultan por esta cirugía ronda los 43 años. Y en promedio, un 64% de quienes se operan son mujeres y un 36% varones.

Los beneficios asociados a la cirugía no sólo se ven en la pérdida de peso, sino que también en la diabetes que se controla en un 90%. La posibilidad de edema se reduce a la mitad, la hipertensión arterial al 70% y el hipercolesterol casi al 80%. Los valores de pérdida de peso que se logran están en el rango del 60% a lo largo del tiempo.

Las patologías asociadas pueden ser más graves que la obesidad misma.

Las patologías asociadas pueden ser más graves que la obesidad misma.

“Un chico que en la adolescencia tiene obesidad, de grande posiblemente será un obeso mórbido”, señala el Dr. Oscar Brasesco del Centro especializado OCMI donde se operan a razón de 100 personas por mes (ya han intervenido a más de 14.000 pacientes).

Y agregó que “un paciente que toda la vida luchó contra la obesidad, que siempre tuvo sobrepeso y que probó todas las dietas posibles, seguramente termine operado”,

Decidir entre una cirugía bariátrica o seguir haciendo dieta no es solo una elección. Quienes padecen enfermedades asociadas a la obesidad deben consultar sobre su problema. Esperar a veces no es la solución, ya que las patologías que afectan a la persona pueden ser más graves que la obesidad en sí misma.