Martha Sánchez se presentó en la Plaza del Centenario, ubicada en Badalona. A segundos de pisar el escenario y saludar a los presentes, un grupo de personas comenzó a tirar huevos y tomates sobre el escenario, al tiempo que la abucheaba.

Tras un intento de quedarse sobre el escenario, la cantante dio la media vuelta y se la escuchó decir al micrófono:

“Pues me voy, ya está”. Los fanáticos que habían asistido a ver a la cantante comenzaron a corear su nombre para ver si conseguían que volviera a salir a escena, pero Marta no dio marcha atrás.

El repudio contra los huevazos

El alcalde de la localidad, Aléx Pastor, posteó en su Twitter su opinión sobre el acoso a la cantante:

“Acabamos de vivir una vergüenza en el concierto contra la #LGTBIfobia. Todo iba genial, hasta que algunos indeseables han lanzado huevos poniendo en peligro a los artistas”. “La intolerancia y los extremismos de algunos retrógrados es justo lo que tenemos que combatir”, indicó Pastor.

La artista prefirió no hablar sobre el tema, pero envió un comunicado con su postura. “Realmente no merece mucho la pena entrar a responder a esos cobardes que sólo buscan publicidad.

Lo haré por tantísimos mensajes de apoyo que estoy recibiendo. No voy a entrar a hacer entrevistas porque lo que quiero es olvidarme de este desagradable incidente. Ha sido sin duda el peor que he sufrido en un escenario”, indicó la madrileña. Martha Sánchez también evitó hablar del tema desde sus redes sociales.

“Siento un total desprecio hacia los que usan la violencia para cualquier tipo de reivindicación”, continuó detallando la española. En el comunicado también asegura que “uno de los huevos lanzados me hizo daño físico”.

“La próxima vez que serán, ¿piedras? ¡A dónde vamos a llegar, señores! Pensemos en eso y no me usen más de cabeza de turco ante un problema que nos afecta realmente a todos. Gracias siempre a aquellos que me apoyan y me respetan. Un abrazo de corazón fuerte para todos, en especial al público allí presente”, concluyó Sánchez.