Maquillaje permanente: lo que nadie te contó sobre el BB Glow

Radiante con textura de porcelana y menos imperfecciones. Todo esto es lo que promete el BB Glow.

El tratamiento, que se realiza mediante la técnica del microneedling, consiste en la penetración de micro-agujas, insertando pigmentos o BB Cream (Blemish Balm o bálsamo para las imperfecciones), en las capas profundas de la piel, creando una ilusión de maquillaje permanente.

Además, proporciona una cobertura intermedia y asegura menos líneas de expresión, manchas y cicatrices. La duración del color se extiende de una a dos semanas, dependiendo el tipo de piel, con posibilidad de extender a más sesiones para una mayor perdurabilidad en el rostro.

Más allá del eco que se generó en redes sociales sobre sus beneficios visibles e inmediatos en comparación con otros tratamientos que existen en el mercado, los profesionales de los cuidados cosméticos y estéticos aseguran que soluciones mágicas no hay y que, para lograr una piel reluciente, se necesita un trabajo diario de higiene en el rostro, con consultas a un especialista en dermatología.

El BB Glow, ¿es seguro?

En principio no está avalado por la FDA (Agencia de Estados Unidos responsable de alimentos, medicamentos y cosméticos). Es un tratamiento reciente, no hay estudios aún que comprueben beneficios y contraindicaciones a largo plazo.

Las micro-agujas pueden llegar a las capas medias de la piel, la dermis, pudiendo producirse un depósito del producto en la piel y cara.

Si se complementa con otros tratamientos con luz como el láser, existen posibilidades de manchas de color verde en la dermis. Además, al colocarlo puede provocar dermatitis por contacto, infecciones y reacciones alérgicas.

Los componentes del BB Glow se encuentran en muchos productos dermocosmiatricos, como el aluminio, el dióxido de titanio, aceite natural y parabenos. Sin embargo, éstos han sido utilizados en pieles sanas y no en pieles microperforadas, como resulta ser en este tratamiento.

Es muy importante tener en cuenta que ni cosmetólogos, estilistas y dermocosmiatras pueden llevar a cabo este tratamiento, siendo el dermatólogo el único capaz de hacerlo, y, aun así, es desestimado por casi todos los médicos.