Los chalecos salvavidas están pinchados. Los teléfonos plegables, que fueron prometidos durante años y que vieron la luz a comienzos de 2019 en el Congreso Mundial de Móviles, naufragan sin siquiera haber hecho pie en el mercado.

Además de los planes que mostraron algunos fabricantes, la tendencia plegable tiene dos paradigmas. Nos referimos al Galaxy Fold de Samsung y al Mate X de Huawei. Por circunstancias diversas, esos productos exhiben más dudas que certezas.

Con el pie izquierdo

El Galaxy Fold y el Mate X coinciden en su tambaleo, que se advierte en el primerísimo despliegue de estos smartphones. Pero las causas de sus inestabilidades no son las mismas.

El celular de Samsung fue anunciado en febrero y se llevó muchos flashes en el MWC 2019 celebrado en Barcelona ese mismo mes.

Cuando está desplegado, Fold tiene una pantalla de 7.3 pulgadas (como una tablet pequeña) y al doblarse se convierte en un equipo de 4.6 pulgadas, adquiriendo la forma de un smartphone.

El Galaxy Fold fue testeado por especialistas: las devoluciones fueron muy negativas y Samsung debió postergar el lanzamiento del teléfono (Imagen: AP).

El Galaxy Fold fue testeado por especialistas: las devoluciones fueron muy negativas y Samsung debió postergar el lanzamiento del teléfono (Imagen: AP).

Antes de ponerlo en los comercios, el fabricante entregó unidades a expertos del sector y periodistas especializados. La experiencia fue 100% negativa: muchos testers dieron cuenta de fallas en Fold.

Algunas pantallas se rompieron, otras dejaron de funcionar. Samsung reaccionó y tuvo que cancelar el lanzamiento.

El traspié del plegable de Samsung ratificó la opinión de muchos expertos que advirtieron que la tecnología es todavía inmadura. “Habrá que esperar cuatro o cinco años para que estos celulares se afiancen”, dijo al respecto un ejecutivo de la empresa china ZTE.

Además de la fragilidad, será conveniente aguardar la rebaja en los precios. El Galaxy Fold se venderá (cuando por fin sea lanzado) a 2.000 dólares. Y el Huawei Mate X asciende a los 2.600 dólares. Demasiado, para productos erráticos.

Un futuro nebuloso

La suerte del Mate X es diferente a la de su rival. El equipo plegable está atado al problemático presente de Huawei. En este caso, asistimos a una trama con enfrentamientos políticos, comerciales y tecnológicos.

En el celular de Huawei, la pantalla desplegada tiene 8 pulgadas y se curva hacia atrás; al plegarse, el panel frontal es de 6.6 pulgadas y el trasero tiene 6.4. (Imagen: AP).

En el celular de Huawei, la pantalla desplegada tiene 8 pulgadas y se curva hacia atrás; al plegarse, el panel frontal es de 6.6 pulgadas y el trasero tiene 6.4. (Imagen: AP).

¿Qué ocurrió? El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó hace algunas jornadas que las compañías tecnológicas de aquel país no podrán comerciar con empresas chinas, que son consideradas “peligrosas para la seguridad nacional”.

Huawei es el principal apuntado (en varias ocasiones se acusó a la firma china de espionaje) y es también la más afectada por la medida. De hecho, en base al anuncio de Trump, Google informó que cortará relaciones con el fabricante de China.

Los alcances de la medida son todavía inciertos. Pero Huawei no podría acceder a las actualizaciones de Android y es posible que los dispositivos de la marca no tengan, en el futuro cercano, aplicaciones populares como YouTube, Gmail o Maps.

La movida afecta a todos los equipos Huawei y también arrastra al Mate X, que ni siquiera fue lanzado (inicialmente estaba previsto para salir al mercado en junio). ¿Quién querría pagar 2.600 dólares por un teléfono que no recibirá actualizaciones, que en tanto será vulnerable e inseguro?

Desde la empresa asiática dicen que seguirán ofreciendo seguridad a sus usuarios y prometen updates. Pero todavía no tenemos detalles sobre cómo lo hará.

Cuando Huawei lo explique, entonces sabremos cuál será el destino de todos los productos de su catálogo móvil y también del Mate X. Otro emblema de los plegables, que emergió con grandes pretensiones y cuyo futuro es en este momento incierto.

“El Galaxy Fold y el Mate X enfrentan desafíos completamente diferentes antes del lanzamiento.

Pero es desconcertante ver dos de los mejores teléfonos plegables, fabricados por empresas exitosas, luchando por lograr un lanzamiento sin problemas”, concluye The Verge al respecto.