Los videojuegos pueden enseñarles empatía a los niños

Los videojuegos se están convirtiendo en un problema: los chicos parecen no tener freno y los padres, no poder controlar el tiempo que pasan delante de una pantalla.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció hace algunos meses que existe (y está tipificada) la adicción a los videojuegos.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Wisonsin-Madison (Estados Unidos) decidieron ahondar en la práctica para saber si los chicos podrían beneficiarse de jugar videojuegos. Y la respuesta, al parecer, es positiva.

El equipo creó un videojuego, llamado Crystals of Kaydor”, donde los jugadores tienen que convivir con aliens en un planeta lejano, ya que su nave espacial se encuentra averiada. ¿El inconveniente?

No hablan el mismo idioma, así que solo usarán las expresiones faciales para construir relaciones.

“La tarea era averiguar cómo podemos usar esta tecnología de forma tal que sea menos adictiva y, a la vez, socialmente valiosa”, explicó Richard Davidson, investigador principal del estudio, a medios extranjeros.

Así, desarrollaron el juego, para averiguar si podían despertar empatía en los chicos que jugasen.

En dos semanas de juego, los investigadores observaron que los jugadores ya mostraban una mayor conectividad en el área del cerebro que se encarga de la empatía. Aunque no todos los chicos demostraron mejorías en su conducta, concluyeron que quizás esto se debió a que encontraron al juego muy sencillo.

El problema no es el medio sino el mensaje. Si lográsemos que los desarrolladores diseñaran juegos que cultivasen el corazón en vez de matar gente, sería muy beneficioso para el desarrollo social y emocional de los chicos”, aseguró Davidson.

“Ser capaz de ponerse en los zapatos del otro es un aspecto fundamental para reducir los desafíos de los chicos de hoy, como el bullying”, completó el experto.

“Nuestra investigación no sugiere que esta es la única manera, ni la mejor, de cultivar la empatía. Simplemente se aprovecha del hecho de que los chicos aman las pantallas”, concluyó.