Los suplementos dietéticos no previenen enfermedades crónicas

Author

Categories

Share

Mientras el mercado de los suplementos nutricionales y dietéticos crece en todo el mundo, la Academy of Nutrition and Dietetics (Estados Unidos) advierte sobre el uso en forma indiscriminada de estos complementos.

En un artículo de publicado por esta institución, se afirma que si bien los suplementos de vitaminas y minerales pueden beneficiar a pacientes cuyas dietas carecen de micronutrimentos (sustancias nutritivas que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para protegerse de algunas enfermedades), no hay evidencia científica que justifique su uso constante para prevenir enfermedades crónicas en personas sanas.

“Quienes tienen más necesidades por problemas de crecimiento, enfermedades crónicas, uso de medicación, absorción deficiente, embarazo y lactancia, o envejecimiento, presentan cierto riesgo por ingestas dietéticas inadecuadas”, señalan las doctoras Melissa Ventura Marra, profesora asistente de nutrición y alimentos de West Virginia University, y Regan Bailey, profesora asociada de ciencia de nutrición en Purdue University.

Según el estudio, casi un tercio de los adultos utiliza un suplemento multivitamínico-mineral. Utilizados en forma prudente, pueden ayudar a cerrar las brechas en dietas deficientes, por ejemplo con una baja ingesta de calcio, magnesio y vitaminas A, C, D y E.

Las advertencias de los expertos

Hay que tener en cuenta que si se hace un uso desordenado, el nivel de estos nutrientes puede superar el índice tolerable y plantear riesgos para la salud. Según los especialistas, podrían presentarse interacciones adversas con otros medicamentos y una posible inhibición de otros nutrientes esenciales.

Asimismo sostienen que se pueden llegar a consumir, inadvertidamente cantidades excesivas de hierro (9%), zinc (9%), ácido fólico (7%), calcio (6%), magnesio (6%), vitamina B6 (3,5%), vitamina A (3%) y vitamina C (1,6%).

En general, los consumidores pueden no estar bien informados sobre los efectos adversos y uso de estos productos. Los profesionales resaltan que hay que conocer los efectos adversos de estos productos y también las cuestiones regulatorias con respecto a su uso.

Algunas de las advertencias específicas apuntadas por los expertos:

– Las mujeres posmenopáusicas tienen que evitar suplementos de retinol, vinculados a una disminución de la densidad mineral ósea y a un aumento en el riesgo de fractura de la cadera.

– Altas ingestas suplementarias de vitamina B6 se vincularon a neuropatía sensorial.

– El hierro en dosis altas disminuyen la absorción de zinc, en tanto que este puede impedir la absorción de cobre.

– Las dosis altas de las vitaminas E y K pueden interferir con algunos anticoagulantes.

– El beta-caroteno en dosis altas puede aumentar el riesgo de cáncer pulmonar en fumadores.

Recientemente, otro estudio informó sobre un “metanálisis” que no mostró evidencia científica de que los suplementos multivitamínicos y minerales reduzcan el riesgo de eventos cardiovasculares”.

Para Ventura Marra, consumir especialmente vitaminas y minerales individuales (por fuera de los clásicos multivitamínicos) no es recomendable, a menos que se esté tratando la deficiencia de un nutrimento específico”.

“Al hacer recomendaciones a los pacientes, necesitamos considerar factores individuales como la calidad general de la dieta, las condiciones de salud y el uso de medicación”, dijo.

Por último, hizo hincapié en que estos productos no deberían reemplazar una dieta sana. “Hay muchos nutrientes que los suplementos no proporcionan, como la fibra dietética o los fitoquímicos, beneficiosos para la salud”, señaló.

En cambio, recomienda “prescribir” el agregado de más alimentos ricos de manera natural en estos “nutrimentos” a las dietas de los pacientes para ayudar a suplir las deficiencias.

Author

Share