Los hermanos pequeños no son más arriesgados que los primogénitos

Existen un sinfín de mitos acerca de los hermanos menores, desde que son más consentidos o despreocupados hasta que tardan más en hablar que los primogénitos.

Ahora la ciencia se encargó de desmentir una de las creencias más extendidas sobre ellos: que se arriesgan más.

El hecho de que el orden en el nacimiento afecta a la personalidad de los individuos es un debate inconcluso en el mundo de la psicología y no existe un consenso general.

Según algunas corrientes, los hermanos más chicos, como desde que llegan al mundo están obligados a compartir la atención de sus padres, adoptan conductas más arriesgadas como estrategia para destacarse de sus pares.

Esta teoría parecería confirmada si se tiene en cuenta, por ejemplo, que personalidades como Charles Darwin, Alexander von Humboldt o Rosa Luxemburgo eran los más chicos de sus familias. No obstante, un estudio reciente se encargó de refutarla.

Según la investigación del doctor Tomás Lejarraga, director del Laboratorio de Ciencia de la Decisión de la Universidad de las Illes Balears (España), no hay una relación entre el tener hermanos mayores y la preferencia por el riesgo.

El especialista contó con la colaboración de investigadores del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano (Alemania), la Universidad de Hannover (Alemania) y la Universidad de Basilea (Suiza) para derribar este mito.

El trabajo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, consistió en analizar encuestas, estudios experimentales y el orden de nacimiento de casi 200 exploradores y revolucionarios famosos para tratar de encontrar una relación entre ambos factores.

Sin embargo, en más del 95 por ciento de los tests no se identificaron efectos significativos.

«Queríamos descartar la posibilidad de que los últimos hijos estén más dispuestos a asumir riesgos en la vida real, pero que este rasgo no aparece en las encuestas o pruebas de comportamiento.

Así que consultamos los libros de historia para ver si la elección arriesgada de la vida de convertirse en explorador o revolucionario depende del orden de nacimiento. Pero tampoco encontramos patrones estadísticos«, señaló Lejarraga.

“Dado que Martin Luther, Cristóbal Colón y la exploradora británica Mary Kingsley también fueron primogénitos, debe haber otros factores además del orden de nacimiento que induzcan a las personas a elegir una vida arriesgada”, sostuvieron desde el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano.

Por otro lado, en aquellos casos en los que el orden del nacimiento podría resultar significativo, el número de test que podían apoyar esa tesis era similar al de los que se oponían a la misma.