Las 4 diferencias entre los celos y la envidia

Todos y cada uno de nosotros tenemos sueños, objetivos y deseos los cuales quisiéramos alcanzar, además de cosas, proyectos o afectos que quisiéramos obtener o conservar en caso de tener con nosotros.

Dichos deseos a menudo suponen una fuerte inversión de tiempo y recursos, e incluso así no siempre se consiguen. En este contexto, a veces vemos cómo otras personas sí obtienen cosas que nosotros quisiéramos lograr, o bien nos entre miedo de que nos “quiten” lo que hemos logrado.

Esto puede llevar a despertar emociones desagradables y molestas que, aunque naturales, si no se gestionan de manera adecuada llevan a comportamientos tóxicos y destructivos: estamos hablando de la envidia y los celos.

En ambos casos estamos ante emociones displacenteras relacionadas con la idea de posesión, siendo semejantes entre sí o incluso siendo confundidas con frecuencia por gran parte de la población. Pero no estamos ante dos sinónimos, sino ante conceptos distintos.

Principales diferencias entre los celos y la envidia

Aunque a simple vista los celos y la envidia tienen muchas semejanzas entre sí, lo cierto es que** son conceptos que presentan diferencias destacables**. Entre ellas, algunas de las más relevantes son las que siguen.

1. Situación respecto al objeto de deseo

La principal y más importante diferencia entre celos y envidia, y la forma más fácil de distinguirlas, es que mientras que la envidia se establece respecto a algo que se desea pero nunca se ha tenido o poseído los celos se centran en el miedo a perder algo que ya se posee y se quiere conservar.

2. ¿En quién se enfoca la emoción?

Una segunda diferencia radica en el objeto al que se dirige la emoción. Cuando se envidia a alguien la atención y el malestar es generado por la persona que genera la envidia. En los celos el malestar no suele proceder de la persona (aunque la relación suele resentirse) sino de una situación que desencadena sospecha o miedo a perder aquello querido.

3. Posibilidad vs certeza

Entre las diferencias existentes entre celos y envidia podemos encontrar el nivel de incertidumbre y certeza que tenemos respecto a lo que nos genera la emoción.

Por norma general la envidia se asienta en una certeza: la otra persona tiene algo de lo que uno carece.

Sin embargo en el caso de los celos la emoción se ve generada por la incertidumbre, por el miedo a que otra persona aparezca y se lleve el objeto de deseo o la sospecha de estar perdiendo aquello que es querido.

4. Miedo vs rabia

Otra de las diferencias que podemos encontrar entre celos y envidia se encuentra en el sentimiento que suele predominar.

Por lo general en los celos lo que suele predominar es un intenso miedo a perder aquello logrado, mientras que la envidia se centra mucho más en el resentimiento y rabia que genera que el otro tenga aquello que queremos y no tenemos. Sin embargo hay que tener en cuenta que en ambos casos es probable que haya tanto miedo (a perder o a no lograr lo deseado) como rabia (hacia la persona envidiada o hacia aquellos que puedan llegar a conseguir lo que tenemos).