En la previa del nacimiento de Archie Harrison, se habló de todo. Y uno de los temas más recurrentes era saber quién se haría cargo de ayudar tanto a Meghan Markle como al príncipe Harry en el cuidado y la asistencia del royal baby.

Trascendió, incluso, que se trataría de un equipo de tres personas, y que cada una de ellas cobraría 80 mil dólares al año por sus servicios.

El 6 de mayo llegó Archie, y desde ese día Meghan disfruta su vida como madre en el confort de su residencia.

Harry está deslumbrado con su nueva faceta como padre sin dejar de lado su agenda de compromisos oficiales. Pero, ¿qué pasó con las niñeras? De acuerdo a las informaciones llegadas desde Inglaterra, una de las tres personas elegidas ya decidió dejar su puesto.

Doria Ragland, la madre de Meghan, estuvo a su lado durante las primeras semanas de la llegada de Archie.

Pero ahora que la duquesa quedó sola, según cuentan en Londres, las exigencias y los reclamos hacia las niñeras se hicieron cada vez más constantes. Y por ese motivo una de ellas habría decidido pegar un portazo.

No es la primera vez que alguien del staff de los duques de Sussex renuncia a su trabajo. Una situación reiterada que confirma lo severa que es Meghan con su personal.

Ya tomaron el mismo camino un guardaespaldas y dos asistentes personales. Una mujer con un temperamento muy especial, que viene de enfrentarse nada menos que con Donald Trump. Toda una demostración de carácter.