Hace unos días los fans de Beverly Hills 90210 celebraron una noticia: a 30 años de su estreno, vuelve la serie con los mismos actores que protagonizaron el éxito juvenil de los ’90.

Pero enseguida, lo que era una alegría popular, se transformó en tristeza: el actor Luke Perry sufrió un derrame cerebral y murió a los 52 años.

Su representante, Arnold Robinson, dijo que murió “rodeado de sus hijos Jack y Sophie, su prometida Wendy Madison Bauer y su ex esposa Minnie Sharp”.

También lo acompañaba su madre, padrastro, hermanos y otros familiares y amigos. Perry estaba hospitalizado tras un llamado de urgencia al 911. Hasta entonces todo era felicidad: había vuelto a participar de un éxito televisivo, la serie Riverdale, que lo devolvía a la popularidad.

Perry murió a los 52 años. (REUTERS).

Perry murió a los 52 años. (REUTERS).

Enseguida cientos de fans dieron cuenta de las distintas desgracias que sufrió el elenco, y lo que era una simple opinión terminó como una “teoría” viral: “El programa está maldito”, sostienen periodistas estadounidenses y seguidores de la serie.

Veamos qué pasó en la vida de cada uno. Por ejemplo, los hermanos Walsh. Brenda (la actriz Shannen Doherty) fue noticia en los últimos años por su lucha contra el cáncer. La publicación en sus redes fue una suerte de docu-reality desde que le diagnosticaron un tumor de mama en 2015.

“El cáncer es una bestia que te cambia. A mí me ha cambiado de muchas maneras muy hermosas, pero también me ha dado un nuevo nivel de ansiedad, lo que es comprensible”, escribió en Instagram.

Shannen Doherty y su primer tratamiento de radiación en 2016.

Shannen Doherty y su primer tratamiento de radiación en 2016.

En 2016 su confesión recorrió el mundo: “En cinco años estaré muerta”, dijo entonces. “Le dije a mi esposo: Tienes que disfrutar cada segundo que pases conmigo porque voy a estar muerta en cinco años”, contó en conferencia de prensa e hizo llorar a más de uno.

“Lo desconocido es siempre la parte más aterradora. ¿Funcionará la quimioterapia? ¿Funcionará la radiación? ¿Voy a tener que pasar por esto de nuevo o voy a tener una recaída? Todo lo demás es manejable.

El dolor es manejable, vivir sin un pecho es manejable, es la preocupación por tu futuro y cómo ese futuro va a afectar a las personas que quieres”, lloró en público.

Brandon (Jason Priestley) quien hizo suspirar a millones, no tuvo problemas graves de salud, pero sufrió sus avatares también. En agosto de 2002, casi muere Durante el entrenamiento previo a una carrera automovilística en Kentucky.

Jason Priestley, antes y después.

Jason Priestley, antes y después.

El vehículo en el que iba Brandon chocó contra un muro a más de 290 km por hora. Inmediatamente tuvo que ser trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital. Operado de urgencia, sobrevivió.

Pocos años después contó detalles en un libro que también narraba su lucha contra el alcoholismo. “Hasta pasé cinco días en la cárcel por conducir borracho”, admitió.

Tori Spelling, antes y después.

Tori Spelling, antes y después.

Tori Spelling (Donna en la serie) ha seguido apareciendo en los medios por noticias absurdas, desde su caída en una parrilla a sus operaciones estéticas y sus rupturas amorosas. A diario recibía críticas (y las sigue recibiendo).

Es que su padre fue el creador de Beverly Hills, 90210 y sus detractores sostienen que sólo pudo llegar a la TV “por acomodo”. Hace unos años reconoció que es “adicta al bótox”.

Spelling junto a su hija. (AFP).

Spelling junto a su hija. (AFP).

La rubia puso en riesgo su vida y terminó irreconocible después de someterse a diversas cirugías. En 2018 encabezó un reality de la cadena Lifetime en el que detalló su lucha contra esa compulsión por los retoques estéticos.

Tori Spelling, Jennie Garth, Gabrielle Carteris, Brian Austin Green, Ian Ziering y Jason Priestley. (AP).

Tori Spelling, Jennie Garth, Gabrielle Carteris, Brian Austin Green, Ian Ziering y Jason Priestley. (AP).

La remake de la serie que atrapó a millones de televidentes ya está en pre-producción. La nueva versión se estrenará en Estados Unidos -se espera que este año- y contará con sólo seis episodios.