Es una de las conductoras más populares de la televisión latina, y sus programas son vistos en todo el continente. Ana María Polo es la Doctora Polo, la famosa conductora de Caso Cerrado, que divierte con sus problemáticas y “veredictos”.

Pero esta exitosa -y millonaria- mujer esconde una historia de vida asombrosa, que se inicia con un exilio de Cuba, cuando era una niña. Y que tuvo su punto más dramático en 2003, cuando le detectaron un cáncer de mama en su pecho derecho.

A fuerza de mucho sacrificio y el apoyo de sus doctores, logró salir adelante. Y decidió practicarse una mastectomía para descartar cualquier posible retorno de la enfermedad. Todavía se recuerda el día en que decidió mostrar su pecho reconstruido a un participante de su programa para hacerlo reflexionar.

Los fantasmas del cáncer volvieron a presentarse este mes. La conductora se realizó sus controles habituales, y allí le detectaron “una masa sospechosa” pero esta vez en su seno izquierdo. “Estaba en un estado que no les puedo ni explicar, muertecita de miedo”, relató en su canal de YouTube.

Allí se explayó respecto al tema y contó cómo fue transitar la angustia que la acompañó desde que se hizo la biopsia hasta que le dieron el resultado. “Me hago mi mamografía rutinaria el 1ro de marzo y me sale que tengo una masa en el seno izquierdo. Los médicos me dijeron que era sospechosa y que me tenía que hacer una biopsia.

Como ustedes saben, yo padecí de cáncer de mama en el año 2003 y desde entonces nunca he tenido ninguna situación. Yo me hice una mastectomía radical del seno derecho, me quité los ovarios a los cuarenta y pico de años.

Hice un sinnúmero de cosas para mantener el estado más positivo de salud, sin tener focos donde se pudiera presentar el cáncer en otras partes del cuerpo. Habiendo pasado por esta trayectoria, realmente sentí un miedo inmenso”, expresó.

“No obstante me dije ‘si es cáncer lo tendré que enfrentar, igualito como lo enfrenté la vez pasada, con la misma valentía’, pero con un poquito más de años que créanme”, continuó Ana María.

Suerte para ella, la biopsia determinó que se trataba de un tumor benigno. Un resultado que le puso fin a largos días de tensión e incertidumbre. “Cuento esto por una razón: son muy importantes los chequeos.

Yo me toco todas las semanas y nunca me hubiera encontrado esa pequeña masa, hay que hacerse los exámenes”, aconsejó la conductora. Como siempre, explicando las cosas con su particular carisma y con las palabras más justas.