Kim Kardashian finalmente fijó su postura ante el trastorno de bipolaridad que padece su esposo Kanye West, por el cual experimenta cambios severos en su estado de ánimo.

“Creo que estamos en un buen lugar con eso por ahora. Es un proceso emocional, por seguro. Por ahora todo está realmente calmado, pero…”, dijo a la revista Vogue.

Kim Kardashian abrió su corazón: “Para él, estar bajo medicación no es realmente una opción, porque eso solo cambia cómo es él. Viajar mucho lo desencadena, por lo que ya no viaja tanto como antes”.

“Pero honestamente, no quiero hablar por él, porque no estoy dentro de su mente”, dijo antes de comentar que ha leído críticas en su contra por no hacer nada para ayudarlo…

“Como si fuera mi culpa si hace o dice algo de lo que no están de acuerdo. Ese es mi esposo, comparto cada opinión que tengo y le hago saber cuando algo está mal”.

La empresaria dijo que cuando surge algún episodio bipolar trata de apoyarlo y calmar la situación.