Keanu Reeves es, sin duda, uno de los actores más reconocidos de su generación. Fue protagonista de éxitos como Matrix, Otro día para matar, El lado oscuro del deseo, Máxima velocidad y El abogado del diablo, entre otos.

Sin embargo, a lo largo de su carrera, la estrella del cine fue rechazado por algún director e incluso fue vetado por una productora.

Al respecto, en una reciente entrevista, Reeves aseguró que durante 14 años formó parte de una lista negra que relegó su presencia en la pantalla grande y adjudicó los motivos a una decisión suya.

En ese sentido, explicó que en 1996 se encontraba actuando en una puesta de Hamlet, en una sala de Winnipeg, Canadá y decidió desechar una oferta de 20th Century para protagonizar la segunda parte de Máxima velocidad.

Cabe recordar que el primer film de la saga, que Reeves protagonizó junto a Sandra Bullock, fue un éxito de taquilla y logró recaudar nada menos que 350 millones de dólares.

Por ello, ante la negativa del actor, Fox se vio obligado a buscar un reemplazante y quien se quedó con el papel fue Jason Patric, pero evidentemente la química de la pareja protagónica no fue la misma. De hecho, la secuela recaudó menos de la mitad que la película original, tan solo 115 millones.

Veinticinco años después, Reeves aseguró que debido a aquella decisión, el estudio le cerró sus puertas durante 14 años. “No volví a trabajar con Fox hasta El día que la tierra se detuvo”, señaló .

No obstante, aseguró que no se arrepiente de haber tomado esa determinación. “Nunca he pensado demasiado sobre mi carrera futura, o sobre qué iba a pasar, hasta hace bien poco, hasta la mitad de los cuarenta”, aseguró el actor al tiempo que reveló que el dinero “no significa nada” para él.

“Podría vivir los próximos siglos con lo que ya he ganado. Mi idea de la felicidad está relacionada con acostarme con la persona que amo, compartir una cena con amigos o andar en moto. No tiene nada que ver con un saldo bancario de varios dígitos”, concluyó.