Mientras se acerca su boda con Cooke Maroney, Jennifer Lawrence, la joven nacida en Kentucky decidió que no contrataría una wedding planner y que su boda con el galerista sería organizada por ella misma.

A pesar que muchas mujeres enloquecen al momento de organizar un evento tan especial, Lawrence, aseguró que en su caso no tuvo ningún problema. “La verdad es que ha sido muy fácil”, consideró la actriz en una entrevista con el podcast Naked with Catt Sadler. “No me puse para nada neurótica planeando la boda.

Creo que soy demasiado vaga para eso. Vi un vestido que me gustaba y me dije ‘¡Ese es el que quiero!’. No busqué mucho. Y con el lugar donde voy a celebrarla igual. Lo vi, me encantó y lo reservé”, afirmó la actriz.

Jennifer Lawrence y su futuro esposo Cooke Maroney
Jennifer Lawrence y su futuro esposo Cooke Maroney.

Al parecer, algo que sí le resulta difícil, es la organización de una despedida de soltera. La misma debe quedar para siempre en la memoria.

Ello debe ser ‘magistral’ ya que Jennifer Lawrence es muy adepta a las fiestas y considera que las mismas son importantes para celebrar con amigos. “Al principio no quería despedida, pero en el último minuto me di cuenta de que sí”, explicó la actriz.

Amigos ocupados

El problema, aparentemente, surgió cuando comenzó a ver que ninguna de sus amigas “estaba disponible para celebrar porque lo decidí muy tarde. Empecé a llorar sin saber por qué.

No sabía que deseaba tanto tener una despedida de soltera”. “Me sentía patética”, aseveró Lawrence.

La actriz asegura que Maroney es el hombre de su vida. Para la protagonista de “Los juegos del Hambre”, el hombre es “un ser humano fantástico. Aunque suene estúpido, se que él es es el elegido y me siento muy orgullosa de convertirme en su mujer”.