Intestino irritable: cinco mitos sobre la dieta

Author

Categories

Share

La alimentación es uno de los temas que más falsas creencias entre quienes sufren este trastorno, advierten especialistas.

Un trastorno crónico del tubo digestivo que causa dolor abdominal, hinchazón y alteraciones del tránsito intestinal (en forma de estreñimiento o diarreas, según el caso), fuertemente vinculado al estrés y la mala alimentación.

Por eso, la dieta es uno de los temas que más interés y falsas creencias despierta entre quienes lo padecen, lo que puede comprometer su salud nutricional al excluir ciertos alimentos en forma radical y a largo plazo.

Cinco mitos

Las especialistas desmontan las cinco principales falsas creencias vinculadas a la dieta en personas con SII:

Es falso que los pacientes que tienen SII no puedan consumir fibra. Se recomienda moderar el consumo de fibra insoluble (que se encuentra en el salvado de trigo, las verduras y los granos integrales) e incrementar el de fibra soluble (que se encuentra en el salvado de avena, cebada, nueces, semillas, lentejas, arvejas y algunas frutas y verduras).

En cualquier caso, lo mejor es consultar con el especialista en aparato digestivo lo más conveniente en cada caso.

Tomar café no supone un riesgo para el desarrollo del SII. Lo que sucede con la cafeína y otras sustancias excitantes, como la teína o el alcohol, es que puede exacerbar los síntomas de aquellas personas que sufren esta patología.

El SII no se puede curar con un tipo de dieta especial. El SII es una enfermedad crónica por lo que cualquier consejo o remedio que se presente como curativo será falso. La dieta es un factor que puede alterar la función intestinal, y esto es lo que contribuye a generar los síntomas propios de la enfermedad.

La etiología del SII es multifactorial, por lo que aconsejar una dieta baja en grasas y libre de estimulantes, entre otras sugerencias, ayudará a mejorar los síntomas, pero no debe ser el único tratamiento, sino un complemento.

Otras de las falsas creencias extendidas respecto a esta enfermedad es que si se tiene SII, no se pueden tomar lácteos.

Aunque la prevalencia de intolerancia a la lactosa es igual en la población general que en las personas con este trastorno, se evidenció que los síntomas son más intensos en este subgrupo de pacientes.

Por este motivo solo se recomienda hacer una dieta de exclusión de lácteos cuando se haya detectado objetivamente una mala absorción de lactosa o bien cuando haya síntomas relacionados con el consumo de estos productos.

No se puede recomendar de forma general a todos los pacientes que dejen de consumir gluten porque no hay evidencia científica que lo apoye.

Únicamente se beneficiarían aquellos pacientes que hayan sido diagnosticados con alguna de las enfermedades relacionadas con la ingesta de gluten: alergia al trigo, enfermedad celiaca o sensibilidad al gluten no celíaca.

Author

Share