Increíble: escuchar música perjudicaría el proceso creativo

Cuesta creerlo. Desde luego estas cosas no las define la fe, pero aún así. Sucede que un estudio halló que escuchar música empeoraría el proceso de creación, así en el trabajo como en el estudio.

La razón, plantean, es que nos distrae, especialmente si conocemos la letra de la canción que estamos oyendo.

El estudio, que fue publicado en la Universidad Central de Lancashire, midió el rendimiento de nuestra mente en cuatro situaciones distintas:

  1. personas que escuchaban música con letra de un idioma extranjero;
  2.  personas que oían música en su propia lengua
  3. personas que escuchaban melódica
  4. y, finalmente, un grupo que estaba en silencio absoluto.

En todos los casos, excepto en el del silencio, la música distraía de alguna forma a las personas durante el proceso de creación. Y el peor rendimiento se observaba cuando las personas estaban expuestas a una música de la que conocían la letra, aunque se apreciaron mejoras en el estado de ánimo.

Sin embargo, no hubo una diferencia significativa en el desempeño de las tareas verbales entre las condiciones silenciosas y las ruidos de una biblioteca.

En todos los casos, excepto en el del silencio, la música distraía de alguna forma a las personas durante el proceso de creación.

Los autores explican que sus hallazgos “cuestionan la opinión popular de que la música mejora la creatividad y demuestra que la música, independientemente de la presencia de contenido semántico (sin letras, letras familiares o letras desconocidas), interrumpe constantemente el rendimiento creativo en la resolución de problemas”.

Algunos expertos no están de acuerdo

Pero hay algunos condicionantes en su trabajo que provocan que desde el Institut Català de Musicoteràpia, Nuria Escudé y Fabrizio Acanfora cuestionen estos resultados o, al menos, sugieran la necesidad de considerar también otros factores antes de denostar el papel de la música de fondo para trabajar.

“El estudio en cuestión parece tener una limitación bastante grande: el test que se ha utilizado para medir la creatividad de los sujetos parece poco eficaz a la hora de medir un componente fundamental de la creatividad, lo que en inglés se define como divergent thinking ”, advierten.

Los especialistas diferencian entre pensamiento divergente y pensamiento convergente.“Por creatividad entendemos un proceso complejo de soluciones a problemas o generación de ideas originales que utiliza tanto el pensamiento convergente como el pensamiento divergente.

El pensamiento convergente tiene más que ver con la lógica, con la toma de decisiones, y se puede considerar menos creativo.

Es este tipo de pensamiento el que se puede medir muy bien utilizando test como el cRAT”. Y este es el test que se ha utilizado en el trabajo de la Universidad Central de Lancashire, el que tenían que realizar los participantes en los distintos ambientes musicales o en silencio.

Hay estudios que demuestran que utilizando música de fondo alegre obtenemos una mejora del pensamiento divergente, mientras que ese ambiente parece no afectar particularmente al pensamiento convergente.

Además, sabemos que la participación activa al proceso musical y la misma educación musical afectan positivamente al cerebro de los niños aumentando sus capacidades cognitivas (entre ellas la creatividad)

Por esta razón, la respuesta a la pregunta sobre si la creatividad mejora con la música estaría incompleta porque no se tiene en cuenta el pensamiento divergente.

Este tipo de pensamiento, no se mide con el test cRAT y se define como un proceso de pensamiento capaz de generar ideas creativas mediante la exploración de muchas posibles soluciones. Este pensamiento es el que se produce y desarrolla desde el nacimiento para solucionar problemas, sin necesidad de conocer el lenguaje.

“Solo se ha medido uno de los componentes de ese proceso cognitivo complejo que llamamos creatividad, dejando a un lado el pensamiento divergente, que es realmente lo que en nuestro imaginario colectivo se identifica con la palabra creatividad.

Por esta razón, faltaría completar estos resultados con otra prueba que lo midiese”, apostillan los expertos consultados.

el peor rendimiento se observaba cuando las personas estaban expuestas a una música de la que conocían la letra

Y explican que, tal y como está planteado, el estudio “solo puede llevar a obtener un resultado parcial. Hay otros trabajos que han tenido en cuenta ambas componentes, llegando a resultados diferentes”.

Y dan algunos ejemplos: “Hay estudios que demuestran que utilizando música de fondo alegre obtenemos una mejora del pensamiento divergente, mientras que ese ambiente parece no afectar particularmente al pensamiento convergente.

Además, sabemos que la participación activa al proceso musical y la misma educación musical afectan positivamente al cerebro de los niños aumentando sus capacidades cognitivas (entre ellas la creatividad)”.

En esta línea se posiciona este estudio publicado en la revista Early Child Develoment and Care.

Por todo ello es arriesgado afirmar con rotundidad que la música distrae y perjudica la creatividad como indica este último trabajo.

Hay datos que apuntan a que la música ayuda a desarrollar habilidades, de modo que como mínimo se requerirían más estudios antes de ser contundentes. “La música facilita el desarrollo de habilidades como la memoria y requiere la interacción entre áreas muy diferentes de nuestro cerebro.

Su complejidad aún no ha sido explicada de manera satisfactoria, pero estamos indagando para comprender los mecanismos que hacen que la música sea una parte tan importante de nuestras vidas”, apuntan Escudé y Acanfora.

En este sentido, desde el Institut Català de Musicoteràpia señalan que todavía debe estudiarse mucho sobre el tema, y hacerlo de forma más elaborada. “Para indagar sobre esto se requiere un abordaje más completo.

Si lo hacemos, seremos capaces de intentar definir la relación entre dos de las actividades tan peculiares de nuestra especie como el pensamiento creativo y la música correctamente”.