El SS Iron Crown llevaba un cargamento de manganeso a través del Estrecho de Bass en junio de 1942 cuando fue atacado por un submarino japonés, en plena Segunda Guerra Mundial.

Un torpedo lo hundió en apenas 60 segundos. Murieron 38 de sus 43 tripulantes. Y tuvieron que pasar 77 años para encontrarlo.

Este martes se supo que el barco de la Marina Australiana fue finalmente hallado frente a las costas de Australia.

Los arqueólogos marinos del Heritage Institute de Australia encontraron los restos de la nave mediante el empleo de tecnología sonar a 100 kilómetros de la ciudad de Victoria, al sur de la frontera con New South Wales.

Los investigadores destacaron la importancia del hallazgo, y anunciaron que se hará un servicio en memoria de los caídos.

“El SS Iron Crown es significativo desde el punto de vista histórico dado que es uno de sólo cuatro barcos que se hundieron en las aguas de Victoria, y es el único buque en sufrir un ataque mediante torpedos en las aguas de Victoria“, explicó el arqueólogo marino Peter Harvey en declaraciones recogidas por el diario británico The Guardian.

Una imagen tomada por la cámara usada por los investigadores muestra los restos del SS Iron Crown. / AFP

Una imagen tomada por la cámara usada por los investigadores muestra los restos del SS Iron Crown. / AFP

“Ubicar el barco después de 77 años, luego de mucho tiempo de no saber donde estaba, es algo que le traerá una sensación de cierre a los familiares de los fallecidos, como así también a la comunidad de la marina australiana”, completó.

Según los investigadores, el barco, de 100 metros, fue hallado de forma vertical y “relativamente intacto” a 700 metros debajo de la superficie. Debido a que está a esta profundidad, los buzos no pueden llegar a los restos, y la agencia de ciencia nacional, llamada CSIRO, debió usar una cápsula con una cámara para alcanzarlo.

El barco a bordo del cual iba el equipo que hizo el hallazgo del SS Iron Crown. / AFP

El barco a bordo del cual iba el equipo que hizo el hallazgo del SS Iron Crown. / AFP

Emily Jateff, la principal científica a bordo de la expedición dijo que el descubrimiento fue “emocionante pero sombrío”. “El hecho de que hubo tantas víctimas fue algo que afectó a todos los científicos y tripulación que estábamos trabajando en esto”, declaró a The Guardian.

Respecto al hallazgo, Jateff dijo que el próximo paso es hacer un mapeo de todo el sector y suelo marítimo.

Esto les permitirá armar un cuadro detallado de información de la zona, y hacer un aporte a la próxima etapa, que será delinear una estrategia para la conservación y manejo de los restos.

Una imagen de la cámara que se usó para capturar imágenes de los restos del SS Iron Crown. / AFP

Una imagen de la cámara que se usó para capturar imágenes de los restos del SS Iron Crown. / AFP

George Fisher, el último sobreviviente de la tragedia, murió en 2012. En una entrevista con un grupo de historiadores en 2003, dijo que el ataque había sido “uno de los eventos más tristes de su vida”.

Para preservar la integridad del lugar y evitar cualquier tipo de perturbación, las autoridades no revelaron la ubicación exacta del hallazgo.