Fobias: cuando el miedo nos controla y gobierna

En las fobias, la sensación de impotencia gobierna la acción y afirman que contra ellas lo peor es resignarse. Qué saber y claves para transitarlas.

quien es ramon torres

Fobias: cómo se presenta el cuadro

En este relato están condensados todos los elementos que acompañan a estos cuadros:

  • El miedo desproporcionado e irracional: ella sabe, porque se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales, que la araña es pequeña e inofensiva. Pero no puede hacer frente al terror que la invade y paraliza.
  • La sensación de impotencia gobierna la acción: el objeto atemorizante se enviste de un poder extremo y la persona que sufre la fobia se siente en un estado de absoluta desprotección. Se invierte -y en este caso muy claramente- la proporción de las fuerzas.
  • La angustia es masiva: no cabe ni es posible en el momento del episodio fóbico poner en funcionamiento ningún mecanismo racional así como tampoco habilitar ninguna instancia reflexiva.

miedo a volar

El cuerpo habla en las fobias, a través de las diferentes alteraciones que se pueden producir:

  • Taquicardia.
  • Sudoración.
  • Opresión en el pecho.
  • Sensación de desvanecimiento.
  • Falta de aire.

El miedo gobierna, y alguien podrá cruzar la calle descontroladamente si esa es la manera de “huir” que encuentra, o salir desnuda a la puerta de casa como el caso de esta muchachita.

En las fobias, el terror es monarca absoluto, el mundo anímico colapsa y los recursos existentes para enfrentar la situación desaparecen. Es una pelea desigual, hasta que en algún momento la decisión de enfrentar el problema comienza a equilibrar la balanza.

Como la protagonista de esta historia, que comienza lo que a primera vista parece una cuesta arriba más que empinada. Lucha contra lo irracional de sus miedos, contra la fuerza de lo indecible.

somatizar ansiedad

Comienza a recorrer el camino para intentar hallar una solución a esta cárcel que se construye en el mundo anímico cuando hay una fobia instalada que condiciona en muchos casos la vida de quien la sufre.

A lugares cerrados (claustrofobia) o abiertos (agorafobia), a las arañas (aracnofobia), a las alturas (acrofobia), a distintos animales, a la sangre, y sigue la lista.

El objeto fobígeno (así se llama a la cosa o situación que queda abrochada en nuestras cabezas como depositario del fenómeno fóbico) se construye de diferentes maneras en nuestra mente, crece y cuando se instala es difícil removerlo.

¿Los orígenes?

Depende de cada caso, a veces es reactiva y consecuencia de una escena traumática vivida que queda asociada directa o indirectamente a lo que luego se instalará como el objeto o situación temida.

Tendríamos que diferenciar aquellas fobias que son consecuencia de un estrés post-traumático de aquellas que surgen por otros motivos.

ataque de panico

Alguien que sufre el ataque de un perro siendo pequeño podrá experimentar un temor exacerbado en su punto máximo cada vez que se cruce con estos animales, situación más que frecuente en las grandes ciudades.

Este tipo de fobias pueden resultar en algunos casos de más sencillo tratamiento porque es específico y claro el inicio del padecimiento. Mucho más complejas son aquellas que aparecen como por “arte de magia”, como resultado de los laberintos de la mente y con un punto de inicio difuso.

paranoia como combatirla

Los episodios fóbicos son caracterizados por una sensación de profunda soledad, es la persona y su situación, todo el resto del mundo desaparece, pasa a segundo plano, el sufrimiento ocupa todo el espacio en la mente y el sentir.

El secreto, no bajar los brazos. En esta manera de resolver problemas que tenemos los seres humanos en los tiempos que corren, una forma habitual es la de no encarar y postergar las decisiones importantes por tomar al infinito y más allá.

Es muy frecuente que quienes sufren este tipo de padecimientos se acostumbren, se resignen y traten de evitar aquellas situaciones ligadas a este malestar. “No viajo en avión”, “me saco sangre lo menos posible”, y de esta forma evitan el contacto con lo que los aterra.

Esto es, si el objeto fobígeno es una serpiente, quien tenga “ofidiofobia” deberá simplemente evitar trabajar en un zoológico, ir al campo o hacer turismo aventura en selvas tropicales.

No es invalidante en extremo ni mucho menos y puede llevar su vida normal a pesar de este padecimiento.

meditacion

En cambio, una fobia a las alturas puede resultar un problema mayor.

Hay en estos últimos tiempos diferentes abordajes terapéuticos dentro de las llamadas “corrientes alternativas” apoyados en la modificaciones generadas desde conductas positivas para tratar este tipo de padecimiento.

El riesgo en algunos casos donde se trabaja desde la reeducación del síntoma es que si el motivo de base que produce la fobia no es destrabado puede desplazarse y pasar de un objeto a otro como si fuera una pelotita bajo una alfombra.

Las técnicas conductuales son eficaces combinadas con un trabajo terapéutico profundo. Y aclaro, esto no quiere decir la terapia eterna, pero lo que rápido llega rápido se va. La mente construye vericuetos complejos, levanta mecanismos de defensa que “nos protegen” del sufrir.

miedos en los chicos

A veces esta protección nos genera un malestar mayor del que procura evitar, y el desafío es, una vez más, animarse a enfrentar nuestros fantasmas, con la convicción de que habrá más herramientas que las que vemos a simple vista.

El mayor sufrimiento se construye puertas adentro de nuestra mente, y el júbilo que nos invade cuando logramos vencerlo es simplemente maravilloso. No merecemos privarnos de él. El trabajo terapéutico es desandar lo andado por el psiquismo y entender para así superar y volver a poner las cosas en su lugar.

Comenzar el camino entonces, apartados de la resignación y la postergación del resolver aquello que nos genera sufrimiento.

Imaginarnos como sería la vida sin este karma que a veces pasa inadvertido pero cuando dice presente “es un monstruo grande y pisa fuerte”. Ni más, ni menos, animarse a algo distinto. Difícil, pero de ninguna manera imposible.