La Fuerza Aérea de Estados Unidos identificó e interceptó el lunes seis aviones militares rusos, cuatro de ellos con capacidad nuclear, en la costa de Alaska, informó el Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica.

“Cazas del NORAD interceptaron bombarderos y cazas rusos que estaban entrando en Alaska. Dos Tupolev-95 fueron interceptados por 2 F-22 estadounidenses; un segundo grupo de dos Tupolev-95 y dos cazas Sukhoi-35 fue interceptado más tarde por dos F-22”, señaló el comando a través de Twitter.

No obstante, la aviación rusa nunca ingresó en el espacio aéreo de EE.UU. o de Canadá, agregó la misma fuente, que señaló que las aeronaves permanecieron en todo momento “en espacio aéreo internacional”.

El ministerio de Defensa ruso, por su parte, también recurrió a las redes sociales para asegurar que la misión de sus aviones no había supuesto ninguna violación.

“Cuatros bombarderos estratégicos Tu-95 de la Fuerza Aérea rusa realizaron un vuelo ya programado sobre aguas neutrales de los mares de Chukotka, Bering y Ojotsk, así como a lo largo de la costa de Alaska y de las Islas Aleutianas”, detalló.

El Kremlin indicó que “en ciertos momentos del trayecto” sus aeronaves fueron escoltadas por cazas F-22 de la Fuerza Aérea de EE.UU. “El vuelo excedió las 12 horas”, subrayó el ministerio de Defensa ruso.

El comandante del NORAD, el general Terrence J. O’Shaughnessy, recordó en un comunicado que la “prioridad” de su comando es “defender a EE.UU. y Canadá”.

“Nuestra capacidad de evitar y desmantelar amenazas a nuestros ciudadanos, infraestructuras e instituciones nacionales comienza con la detección, la identificación y el control de aeronaves sospechosas que se aproximan al espacio aéreo de EE.UU. o Canadá”, puntualizó el militar.

Las Fuerzas Armadas estadounidenses cuentan con un sistema de radares y satélites que sirven para localizar la presencia de aviones no identificados en la zona ártica y permiten determinar el tipo de respuesta.