Los alimentos que consumís tienen un impacto en el cuerpo en todos los niveles, desde la salud cardiovascular, el aspecto de la piel o la fortaleza del pelo. La zona íntima no es una excepción y se puede ver afectada si no cuidás tu dieta.

No es difícil encontrar en Internet listados de alimentos de todos los estilos que afirman que su ingesta cuida la salud de la vagina.

No hay un listado mágico de alimentos, sino que la clave está en seguir una alimentación balanceada.

“Priorizar omegas sobre gafas saturadas, es decir, mejor consumir carne blanca y pescado que carne roja; ingerir frutos secos; comer frutas y verduras para bajar los niveles de inflamación y tomar agua para que todo funcione correctamente ya que todo se fundamenta en el líquido”.

El agua colabora en la hidratación de todo el cuerpo, eso incluye la vagina y su lubricación natural. Si una persona está deshidratada puede que sus partes íntimas se vean perjudicadas.

“Sobre todo para el verano hay que evitar entrar en deshidratación, o sea, beber lo suficiente porque uno transpira más. Cuando se empieza a tener la sensación de sed ya están secas las mucosas y eso sí puede traer irritación”.

Las frutas y verduras son recomendables porque aportan vitaminas, antioxidantes y fitoesteroles que estimulan un PH óptimo en el cuerpo y además contienen agua, que colabora en la hidratación”. Por su parte, los frutos secos “favorecen a la lubricación de las mucosas”.

Además, es recomendable tomar 10 minutos de sol a diario para obtener vitamina D, que tiene un efecto antioxidante, antiinflamatorio y hasta pueden favorecer y mejorar los dolores durante el ciclo menstrual. Pasado ese tiempo, se debe usar el protector.

En contraposición, es recomendable evitar el azúcar y el alcohol ”porque tienen un efecto deshidratante, lo que seguramente afecta la mucosa vaginal”, según indicó el especialista. “Hay que tener un cuidado integral del cuerpo para que todo esté ordenado y en su sitio”.