No es extraño pensar que la vida en el campo, o la playa o la montaña, es más sana que en la ciudad. De hecho, no son pocas las personas que al jubilarse deciden trasladarse a zonas rurales o frente al mar para vivir de manera más relajada y presuntamente más “saludable”.

Sin embargo, y a pesar de esta creencia popular, no existen estudios que demuestren científicamente que este estilo de vida sea más saludable que el de la ciudad, aunque parezca que en las grandes urbes hay más casos de cáncer, enfermedades mentales y cardiovasculares en personas mayores de 65 años.

¿Vivir más o vivir mejor?

Los trabajos académicos que existen al respecto se limitan a señalar que vivir en una ciudad puede elevar la presión arterial, el riesgo de asma o de otras patologías, o que vivir a más altura reduce el riesgo metabólico, si bien no analizan si las personas mayores tienen más probabilidades de morir antes si viven en una ciudad.

“No hay estudios científicos que demuestren estas afirmaciones, ya que la esperanza de vida depende mucho de la persona, de su actividad física y mental y social, especialmente de cuando les llega la edad de jubilación“, comentó el especialista en Geriatría, Medicina Familiar y Comunitaria y médico de Urgencias en Hospital Universitario Central de Asturias, Jesús Santianes a la agencia DPA.

El hecho de que parezca que las personas que viven alejadas tienen menos enfermedades se puede deber a un “infradiagnóstico”, motivado por la menor accesibilidad a los servicios sanitarios que hay en las zonas rurales, en comparación con las ciudades.

Ciudad, campo o playa: lo que sí importa

Ahora bien, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que para tener un envejecimiento saludable es importante la práctica de actividad física, mental y mantener el círculo social.

Son claves de vida que se pueden encontrar tanto en el campo o frente al mar como en la ciudad, por lo que Santianes aconsejó a las personas mayores, o que estén a punto de jubilarse, que pasen sus últimos años de vida en las zonas donde más puedan desarrollarse física, mental y socialmente.